Blog Les Dix Vins

Viñedos del Valle de Casablanca cubiertos por la neblina del Pacífico

Valle de Casablanca: historia, terroir, cepas y los vinos del clima frío chileno

en sept 23 2026
El primer valle de clima frío de Chile: cómo la neblina del Pacífico y los suelos de granito hicieron de Casablanca la cuna del Sauvignon Blanc, el Chardonnay y el Pinot Noir costeros.
queso Pont l'Évêque AOP cortado en triángulos sobre tabla de madera

Queso Pont l'Évêque: la guía completa del cuadrado más antiguo de Normandía

en sept 23 2026
El Pont l'Évêque es un queso francés de leche de vaca, de pasta blanda y corteza lavada, originario del Pays d'Auge, en Normandía. Se reconoce al instante por su forma cuadrada, su corteza dorada o anaranjada y una pasta untuosa de sabor a mantequilla, avellana y heno. Es uno de los quesos franceses más antiguos que se siguen elaborando, y en Les Dix Vins lo ofrecemos al corte, directo desde la Fromagerie E. Graindorge. En esta guía recorremos su historia y la forma en que se elabora. También explicamos cómo cambia según su afinado, cómo cortarlo, con qué vinos maridarlo y cómo sacarle partido en la cocina. Historia: de moneda de cambio a emblema normando El Pont l'Évêque tiene casi mil años de historia. La tradición atribuye su receta a monjes cistercienses establecidos al oeste de Caen, y en el Pays d'Auge se le conoce desde alrededor de 1230. En esa época no se llamaba como hoy: se le decía «Angelot», por una moneda inglesa de los tiempos en que el duque de Normandía también reinaba en Inglaterra, y el queso llegó a usarse para pagar trabajos, intercambiar bienes e incluso tributar. RoutedesfromagesdenormandieCotefleuriemagazine El nombre actual llegó mucho después. Se lo debe a la localidad de Pont-l'Évêque, cuyo mercado reunía a los productores que lo vendían. El nombre de la ciudad significa literalmente "el puente del obispo". Su fama ya estaba consolidada en el siglo XVII: el pliego de condiciones de la denominación sitúa en 1622 su notoriedad documentada, año en que el escritor normando Hélie Le Cordier publicó una obra dedicada a él. RoutedesfromagesdenormandieINAO Hoy el Pont l'Évêque forma parte del cuarteto de quesos normandos con denominación junto al Camembert, el Livarot y el Neufchâtel. Cuenta con la protección AOP (Denominación de Origen Protegida) desde 1996. Ministry of Agriculture Tres anécdotas para contar en la mesa ¿Por qué es cuadrado? Según la Ruta de los Quesos de Normandía, adoptó esa forma para distinguirse del Livarot, su vecino redondo. En una región con tantos quesos, la forma funcionaba como firma. Routedesfromagesdenormandie Un queso que valía dinero. Que un queso sirviera para pagar impuestos dice mucho de su valor en la economía rural medieval. El nombre "Angelot" recuerda esa época en que un buen queso tenía peso de moneda. Tres litros y medio en cada cuadrado. Elaborar una sola pieza requiere unos 3,5 litros de leche, lo que explica su riqueza y su textura untuosa. Ministry of Agriculture Elaboración: cómo nace un Pont l'Évêque AOP La AOP fija reglas estrictas en cada etapa. Los pasos principales son estos. La leche. Puede ser cruda, termizada o pasteurizada, siempre de vaca, y el queso debe tener un mínimo de 45% de materia grasa. Proviene de una zona delimitada de Normandía de clima templado, ríos abundantes y praderas. Le Guide du Fromage La cuajada. Se cuaja en tinas de tamaño limitado, solo con cuajo animal, y la cuajada se corta de forma fina a media. INAO El moldeado y el desuerado. El queso escurre en su molde durante al menos 10 horas a temperatura controlada, se voltea varias veces y se sala entre uno y cuatro días después de añadir el cuajo. Le Guide du Fromage El afinado y el lavado de la corteza. Aquí se define su carácter. Durante la maduración las piezas pueden cepillarse o lavarse, una o varias veces, con una solución de agua, sal y fermentos de superficie. Ese lavado da a la corteza su color entre dorado y anaranjado y su aroma característico. Le Guide du Fromage El afinado final. Tras el envasado, el queso sigue madurando entre 4 y 15 °C durante un mínimo de 18 a 21 días, según el formato. Le Guide du Fromage Los cuatro formatos oficiales. Existen el Pont l'Évêque clásico (10,5 a 11,5 cm de lado, 300 a 400 g), el grande (19 a 21 cm, 1,2 a 1,6 kg), el petit (9 a 9,5 cm) y el demi, que es rectangular. Fromage Notas de degustación Vista: corteza lisa, de tono tostado a anaranjado. Aristas vivas y ángulos bien marcados, con una pasta flexible que no se pega, de color marfil a amarillo pajizo. Ministry of Agriculture Nariz: la corteza tiene aromas de granja, tocino ahumado y un leve toque amoniacal cuando está bien afinado. La pasta es mucho más suave, con notas de fruta y avellana. Boca: sabor más amable de lo que anuncia su aroma. Es mantecoso y meloso, con notas de crema, hierba fresca y galleta de mantequilla, y un punto de sal que alarga el final. Textura: untuosa, nunca seca ni demasiado líquida, con algunos ojos pequeños. Esa distancia entre un aroma intenso y un sabor suave es el gran encanto del Pont l'Évêque. Conviene no juzgarlo por la nariz. Diferencias según el afinado El Pont l'Évêque cambia mucho con el tiempo. Puede comerse desde el día 18 o 21 según su tamaño, pero se necesita alrededor de mes y medio para que la pasta quede cremosa hasta el corazón. Kiss My Chef Etapa Aspecto Aromas y sabor Ideal para Joven (3 a 4 semanas) Corteza clara, pasta algo firme en el centro Leche fresca, mantequilla, crema, notas vegetales Quienes se inician en los quesos de corteza lavada En su punto (5 a 6 semanas) Corteza dorada, pasta untuosa de borde a centro Avellana, heno, champiñón, mantequilla tostada Tabla de quesos, el momento de mayor equilibrio Muy afinado (7 semanas o más) Corteza anaranjada o rojiza, pasta casi fluida Sotobosque, establo, tocino ahumado, sabor más largo Amantes de los quesos intensos y la cocina Consejo del quesero: al comprarlo, prefiere una corteza lisa y uniforme, y una pasta que ceda al presionarla suavemente sin hundirse. Un olor amoniacal muy fuerte indica que ya pasó su mejor momento. Cómo cortar el Pont l'Évêque La regla de oro es que cada porción lleve algo de corteza y algo de corazón, porque el sabor cambia del borde al centro. Pieza entera cuadrada (clásico o petit): córtala en triángulos desde el centro, como una torta. Primero traza las dos diagonales para obtener cuatro triángulos, y luego divide cada uno en dos o tres porciones. Grand Pont l'Évêque: córtalo en tiras paralelas de unos 2 cm y luego divide cada tira en rectángulos. Así todas las porciones mantienen una proporción similar de corteza. Porción ya empezada (como las que vendemos por 100 g): sigue cortando en abanico desde la punta hacia la corteza. Nunca "robes la nariz", es decir, la punta cremosa del centro, porque es de mala educación en una tabla francesa. Herramienta: usa un cuchillo de hoja fina o un cuchillo para queso blando con agujeros, para que la pasta no se pegue. Si está muy cremoso, pásalo por agua caliente y sécalo antes de cortar. ¿La corteza se come? Sí, es comestible y forma parte del sabor. Si está muy seca o te resulta demasiado intensa, puedes retirarla. Es cuestión de gusto. Temperatura de servicio: sácalo del refrigerador al menos 45 minutos a una hora antes de servir. En frío, sus aromas quedan dormidos. Conservación: guárdalo en papel encerado o en su envoltorio original, nunca en film plástico, en la parte menos fría del refrigerador. Consúmelo en pocos días después de abierto. Pont l'Évêque vs. Camembert: ¿en qué se diferencian? Pont l'Évêque Camembert Forma Cuadrada Redonda Corteza Lavada o cepillada, de dorada a anaranjada Enmohecida, blanca y aterciopelada Aroma Más intenso, notas de granja Hongos, crema Sabor Mantequilla, avellana, heno, algo salado Cremoso, champiñón, más lácteo Textura Untuosa, con pequeños ojos Flexible y cremosa Son primos normandos, y la mejor forma de entender la diferencia es probarlos lado a lado. Te sugerimos armar la comparación con nuestro Camembert 250 g. Maridaje: los mejores vinos y bebidas para el Pont l'Évêque El Pont l'Évêque pide acidez para limpiar su grasa y aromas que acompañen sus notas de mantequilla y avellana, sin taninos duros que choquen con la corteza lavada. Estos son nuestros maridajes, de lo más clásico a lo más audaz. 1. Sidra y burbujas: el maridaje de origen En Normandía el queso y la manzana van juntos. La acidez y la burbuja limpian el paladar entre bocado y bocado. Kalei, Sidra Espumante Brut Nature: el guiño más normando del catálogo, seco y con notas de pera. Champagne Lévêque-Déhan, Extra Brut: para una tabla de celebración, con una burbuja fina frente a la pasta untuosa. Crémant d'Alsace Gisselbrecht, Blanc de Blancs: la alternativa francesa con excelente relación precio-calidad. 2. Blancos con textura: el maridaje del sommelier Chardonnay y Chenin Blanc con algo de cuerpo acompañan las notas de mantequilla y avellana. Vouvray, Maison Foucher, La Vigne des Sablons 2024: un Chenin del Loira con notas de manzana y membrillo que parecen hechas para este queso. L'Étoile, Domaine Baud, Chardonnay 2023: un Chardonnay del Jura con notas de nuez, ideal para un Pont l'Évêque en su punto. Bourgogne Blanc, Domaine Paul Manevey 2023: un borgoña clásico, fresco y mantecoso. Alsace, Domaine Boeckel, Riesling 2023: su acidez y sus notas cítricas equilibran las piezas más afinadas. Viña del Mes: La Sirca, Kokon, Chardonnay 2024, un Chardonnay chileno que funciona muy bien con el Pont l'Évêque joven. Aprovecha que su precio especial es válido solo durante septiembre. 3. Tintos ligeros: sí, pero con fruta y poco tanino Si tu mesa pide tinto, elige Gamay o Pinot Noir, servidos ligeramente frescos. Juliénas, Domaine de l'Ancien Relais 2023: un Beaujolais de fruta roja jugosa que acompaña sin tapar el queso. Vin de France, Domaine Paul Manevey, Pinot Noir 2024: un Pinot borgoñón accesible y delicado. Casa Marin, Cartagena, Pinot Noir 2023: la versión chilena costera, fresca y con buena acidez. Evita los Cabernet Sauvignon y los Carmenere muy estructurados. Sus taninos endurecen la corteza y dejan un final metálico. 4. Para un Pont l'Évêque muy afinado: dulzor y destilados Bergerac, Maison Wessman, Originel, Blanc Moelleux 2024: el contraste entre lo dulce y lo salado suaviza las notas animales. Casas del Bosque, Late Harvest Noble Riesling 2023: para terminar la cena con miel y fruta confitada. El clásico normando: un Calvados del Pays d'Auge en sobremesa. La tradición dice que el "trou normand", un pequeño trago de Calvados, abre espacio para seguir comiendo. Cómo armar la tabla perfecta con Pont l'Évêque Para 4 personas, calcula unos 200 a 250 g de Pont l'Évêque dentro de una tabla de tres a cinco quesos. Ordénalos del más suave al más intenso. Un blando de corteza enmohecida: Crémeux de Bourgogne o Camembert Géant El protagonista: Pont l'Évêque Una pasta prensada: Comté 18 meses Un azul para cerrar: Roquefort Acompañamientos: manzana verde en láminas finas, nueces, pan de campo y un toque de Miel de Ulmo. Si quieres algo salado, suma unas Rillettes de Porc. El Pont l'Évêque en la cocina Funde muy bien, sin separarse, y aporta un sabor profundo. Te proponemos cuatro ideas. 1. Pont l'Évêque al horno con manzana y sidra (entrada, 10 minutos) Pon una porción de 200 a 250 g con su corteza en un molde pequeño. Cúbrela con unos cubitos de manzana salteados en mantequilla y rocía una cucharada de sidra. Hornea a 180 °C de 10 a 12 minutos, hasta que el centro tiemble. Sirve con pan tostado para untar. Acompaña con la sidra Kalei. 2. Tartiflette normanda Es la versión normanda del clásico de Saboya. Mezcla papas cocidas en rodajas, cebolla y tocino dorados y un chorrito de crema. Cubre con láminas de Pont l'Évêque con la corteza hacia arriba y gratina a 200 °C unos 20 minutos. Marida con el Vouvray o con el Riesling de Boeckel. 3. Pollo "Vallée d'Auge" Dora presas de pollo y desglasa con sidra. Añade champiñones y crema, y funde al final 80 a 100 g de Pont l'Évêque sin corteza en la salsa. Es la receta más normanda que existe. Sírvela con el Chardonnay Kokon de La Sirca o con el borgoña blanco de Manevey. 4. Croque-monsieur o sándwich gourmet Pan de molde con mantequilla, jamón, láminas finas de Pont l'Évêque y manzana. Dóralo en sartén o plancha. Es un almuerzo rápido que transforma un clásico. Tip de cocina: para las salsas, retira la corteza, porque funde peor y aporta más intensidad. Para gratinar, déjala: se dora muy bien. Preguntas frecuentes sobre el queso Pont l'Évêque ¿Qué es el queso Pont l'Évêque?Es un queso francés AOP de Normandía, de leche de vaca, pasta blanda y corteza lavada, con forma cuadrada. Tiene sabor a mantequilla y avellana y un aroma más intenso que su sabor. ¿A qué sabe el Pont l'Évêque?Joven, a crema, mantequilla y hierba fresca. Bien afinado, a avellana, heno, champiñón y notas de granja. ¿Se come la corteza del Pont l'Évêque?Sí, es comestible. Es parte de la experiencia, aunque puedes retirarla si prefieres un sabor más suave. ¿Qué vino va con el Pont l'Évêque?Espumantes secos, sidra, blancos con textura como Chardonnay, Chenin Blanc o Riesling, y tintos ligeros como Gamay o Pinot Noir. Evita los tintos muy tánicos. ¿Cuál es la diferencia entre el Pont l'Évêque y el Camembert?El Pont l'Évêque es cuadrado, de corteza lavada, y tiene sabor a mantequilla y avellana. El Camembert es redondo, de corteza blanca enmohecida, y tiene notas de champiñón. ¿Dónde comprar queso Pont l'Évêque en Chile?En Les Dix Vins lo vendemos al corte por 100 g, de la Fromagerie E. Graindorge de Normandía, con despacho en Santiago o directamente en nuestra tienda de vinos y quesos. Ven a visitarnos.  Conclusión El Pont l'Évêque es casi mil años de historia normanda en un cuadrado. Pasó de servir como moneda de cambio a lucirse en las mejores tablas de quesos. Es exigente con el vino, generoso en la cocina y cambia con cada semana de afinado. Pídelo al corte en nuestra tienda, elige uno de los vinos recomendados y arma tu propia degustación normanda en casa. Si quieres vivir la experiencia del maridaje en vivo, reserva tu lugar en la Cena Maridaje La Sirca del 29 de septiembre.
Vinos de viña la Sirca, Ojo Tinto, Carmenere y Cabernet Sauvignon a encontrar en tu tienda de vinos favorita Les Dix Vins

Viña La Sirca: el secreto boutique de Santa Ana que hace latir al Valle de Colchagua

en sept 22 2026
Viña del Mes · Septiembre 2026 · Les Dix Vins En resumen: La Sirca es una viña familiar boutique fundada en 2009 en el sector de Santa Ana (Peralillo), en el Valle de Colchagua, a unos 40 km del Océano Pacífico. Pertenece a la familia de origen boliviano Étienne-Solares. Produce Chardonnay, Carmenere, Cabernet Sauvignon y un blend ícono a partir de viñedos en suelos de granito, arcilla y arena. Es nuestra Viña del Mes de septiembre: todos sus vinos tienen entre 25% y 40% de descuento hasta el 30 de septiembre 2026. Un nombre que es una declaración: "sirca" significa vena Pocas viñas chilenas eligen su nombre en quechua. La palabra sirca significa "vena", y la idea que hay detrás es que el vino, como la vida, fluye mejor cuando es libre y auténtico. La propia bodega lo resume en cuatro pilares: la vena como símbolo de vida, fertilidad, familia y cultura. LasircaMovi Chile El guiño andino continúa en las etiquetas. Wasi, el nombre de su línea de entrada, significa "casa" en quechua. Es un vino pensado para la mesa de todos los días. La historia: de las frutas y hortalizas al vino La Sirca no nació como inversión de portafolio. La propia familia la describe como un proyecto familiar, en el que cada detalle, del viñedo a la copa, lleva la firma de quienes lo concibieron. Fue fundada en 2009 por la familia boliviana Étienne, que llegó a la industria por amor al campo y a las reuniones familiares, tras una larga historia cultivando frutas y hortalizas. La Sirca Boutique Winery +2 Al frente está Mauricio Etienne, fundador y propietario. Venía de la industria forestal y de la construcción, y lideró personalmente la plantación del viñedo y la construcción de las bodegas. A su lado, Michelle Etienne, copropietaria y directora creativa, está a cargo del diseño, la publicidad y la hospitalidad. Por eso las etiquetas de La Sirca parecen pequeñas obras de arte. Hoy todos los miembros de la familia participan en el proceso, desde el trabajo agrícola y los remontajes en bodega hasta el diseño y las ventas. Viña del Mes - Historia y vinos de Viña la Sirca – Bodega 33 +2 Anécdota: la bodega que "se comió" a la bodeguita Un cronista de enoturismo contó una escena que resume el crecimiento de La Sirca. En su primera visita, la bodega era una pequeña construcción a dos aguas, a escala boutique. Un par de años después, junto a la nueva bodega, esa construcción original parecía la casita del perro. La nueva bodega es subterránea, está enterrada en uno de los montículos de Santa Ana y desde afuera se funde con el paisaje. Tiene dos niveles: abajo, el patio de vendimia y la vinificación; arriba, una sala de cata luminosa con tienda, comedor y terraza abierta al campo. Viña La Sirca, una bodega soñada en Santa Ana - enoturistas.cl +2 Dónde se produce: Santa Ana, el rincón costero de Colchagua Cuando se piensa en Colchagua, se piensa en tintos cálidos y potentes del centro del valle. Santa Ana es otra historia. Está a unos 50 km de Pichilemu, entre Peralillo y Marchigüe, en la zona más cercana a la costa del valle, rodeada de cerros. El Líbero Los datos del terroir: Distancia al mar: unos 40 km en línea directa al Pacífico. lasirca Suelos: arcilla, arena y granito, con alto contenido mineral, en una topografía que favorece la exposición de las vides al sol. lasirca Clima: seco y caluroso, con unos 450 mm de lluvia al año, amplitud térmica de hasta 20 °C y brisa marina por la tarde. Eudoravinos Esa combinación de sol intenso, noches frías y brisa del Pacífico explica la frescura y el perfil especiado que distinguen a sus vinos. La propia viña lo define como fruta fresca, acidez viva y notas especiadas que aparecen con la guarda. Lasirca Además, La Sirca forma parte de una pequeña comunidad. En Santa Ana hay siete viñas boutique a menos de un kilómetro entre sí: La Despensa, Clos Santa Ana, Caminomar, La Sirca, Los Chanchitos, Soraya y La Chance. El sector se ha convertido en un polo boutique y multicultural, porque sus dueños son de distintas nacionalidades. El LíberoEudoravinos En el viñedo: orgánico y en camino a lo regenerativo La Sirca combina agricultura orgánica con una transición hacia el manejo regenerativo de suelos, y prioriza la biodiversidad y la salud del ecosistema. Cultiva Cabernet Sauvignon, Carmenere y Chardonnay. Esta última variedad se da especialmente bien en sus suelos arenosos y graníticos, que le aportan un carácter salino y estructurado. ChezCarlitaChezCarlita Vinificación: tinajas pequeñas, concreto y paciencia El proceso tiene varios rasgos poco habituales: Cosecha manual. Los racimos se recogen a mano, seleccionando lo mejor de cada cuartel. lasirca Fermentación en pequeño volumen. Las uvas fermentan en tinajas de poco volumen, lo que permite controlar mejor cada fermentación. lasirca Maceración post-fermentativa. Tras la fermentación, los tintos pasan unos 10 días en contacto con los hollejos para extraer los taninos más finos. Luego se trasladan a barricas de roble francés de distintos usos. lasirca Concreto en lugar de madera nueva. En varias de sus líneas, la crianza se hace total o parcialmente en huevos o cubas de concreto. Esto conserva la fruta y la tensión del vino sin el sello de la barrica. Ficha técnica de ejemplo (Wasi Carmenere 2022): la cosecha fue entre la segunda y la tercera semana de abril. Tuvo una maceración prefermentativa en frío de 5 a 10 días a 10 °C y una fermentación de 15 días entre 24 y 26 °C, con un rendimiento de 2,5 kg por planta. Un rendimiento bajo como ese se traduce en concentración. Lasirca Un dato curioso: La Sirca ofrece servicios de vinificación personalizada, y abre sus bodegas a pequeños productores y enólogos para que elaboren sus propios vinos. lasirca ¿Qué diferencia a La Sirca de otras viñas de Colchagua? Escala y trato familiar. Frente a las grandes casas del valle, aquí la familia participa en cada etapa, y quien guía la visita suele conocer cada barrica. Un Colchagua fresco. Su cercanía al mar y los suelos graníticos dan vinos más tensos y especiados que el Colchagua cálido y maduro que muchos tienen en mente. Un Chardonnay en tierra de tintos. Colchagua es famoso por su Carmenere y su Cabernet, y sin embargo uno de los vinos más comentados de La Sirca es su blanco. Identidad andina. Nombres en quechua, raíces bolivianas y un diseño de autor la convierten en una de las propuestas con más personalidad de la ruta. Enoturismo inmersivo. Ofrece paseos en carroza tirada por caballos, pedalones en el tranque y recorridos entre viñedos, además de cabañas equipadas, piscina y hot tub. ChezCarlitaChezCarlita Los vinos de La Sirca en Les Dix Vins · Ofertas de septiembre 🥂 La Sirca Kokon Chardonnay 2024 $14.990 $11.243 (-25%) → Comprar Kokon Chardonnay 2024 La etiqueta muestra una polilla, y "Kokon" alude al capullo. Es un blanco cremoso, con notas lácticas y fruta madura, equilibradas por una acidez refrescante. Tiene casi un año de crianza: 70% en barricas de roble usado y el resto en acero. Es un Chardonnay con volumen y una veta salina que viene de los suelos graníticos. 🍷 La Sirca Wasi Cabernet Sauvignon 2023 $11.990 $7.194 (-40%) → Comprar Wasi Cabernet Sauvignon 2023 Taninos firmes, buena concentración y fruta negra madura. Tiene 10 meses de crianza, con 30% en barrica y el resto en concreto. Es la mejor relación precio-calidad del mes. 🍷 La Sirca Wasi Carmenere 2023 $11.990 $8.993 (-25%) → Comprar Wasi Carmenere 2023 Un Carmenere de cuerpo generoso y taninos firmes, con fruta negra intensa. Pensado para la parrilla. 🍷 La Sirca Ojo en Tinto Carmenere 2021 $17.990 $10.794 (-40%) → Comprar Ojo en Tinto Carmenere 2021 Este Carmenere pasa su crianza en concreto, sin madera. Muestra fruta roja pura, toques herbales y un paladar jugoso. Es una lectura moderna y honesta de la cepa emblemática de Chile. 🍷 La Sirca Ojo en Tinto Cabernet Sauvignon 2021 $17.990 $13.493 (-25%) → Comprar Ojo en Tinto Cabernet Sauvignon 2021 Tiene un año de crianza en concreto y no pasa por madera. Es un Cabernet ligero, fresco y jugoso, con fruta, hierbas y especias. Ideal para el asado dieciochero. 🏆 La Sirca Sirca Blend 2020 · el vino ícono $34.990 $26.243 (-25%) → Comprar Sirca Blend 2020 Es el vino más ambicioso de la casa. Nace de una selección de viñedos en suelos graníticos pobres en materia orgánica. Su mezcla es 67% Cabernet Sauvignon, 30% Carmenere y 3% Petit Verdot. Tiene 16 meses en barrica, un 30% de ellas nuevas. Su producción es limitada: se trata de un ensamblaje exclusivo de apenas unas 3.000 botellas. Wip 👉 Ver toda la selección: Colección La Sirca · Viña del Mes Vino y queso: nuestros maridajes con La Sirca Vino Queso Por qué funciona Kokon Chardonnay Comté 18 meses o Caprinelle Tomme de Chèvre La cremosidad y la acidez del vino acompañan las notas de nuez y de leche caramelizada. Ojo en Tinto Carmenere Saint-Nectaire Las notas de avellana y champiñón del queso realzan el lado herbal del Carmenere sin madera. Ojo en Tinto Cabernet Morbier Un queso lácteo y amable para un tinto fresco y jugoso. Wasi Carmenere / Cabernet Ossau-Iraty La oveja de los Pirineos, con su textura firme, resiste los taninos de ambos. Sirca Blend 2020 Comté 18 meses La intensidad y los cristales del Comté maduro acompañan la estructura del blend. Ideas para Fiestas Patrias: arma una tabla con el Comté 4-7 meses, Saint-Nectaire y Ossau-Iraty, y descorcha un Wasi y un Ojo en Tinto para comparar dos estilos de la misma viña. Preguntas frecuentes sobre la viña La Sirca ¿Dónde queda la viña La Sirca?En el sector de Santa Ana, comuna de Peralillo, Valle de Colchagua, Región de O'Higgins, a unos 40 km del Océano Pacífico. ¿Qué significa "La Sirca"?"Sirca" es una palabra quechua que significa "vena". Simboliza la vida, la familia y la cultura. ¿Quiénes son los dueños de La Sirca?La familia de origen boliviano Étienne-Solares, encabezada por Mauricio y Michelle Etienne. ¿Qué vinos produce La Sirca?Cuatro líneas: Wasi (Cabernet Sauvignon y Carmenere), Ojo en Tinto (Carmenere y Cabernet Sauvignon), Kokon (Chardonnay) y el ícono Sirca Blend. ¿Cuál es el mejor vino de La Sirca para empezar?El Wasi Cabernet Sauvignon 2023 por precio y versatilidad. Si buscas algo más fino, el Ojo en Tinto Carmenere 2021, ambos con 40% de descuento este mes. ¿Los vinos de La Sirca son orgánicos?La viña trabaja con prácticas de agricultura orgánica y está en transición hacia un manejo regenerativo del suelo. ¿Hasta cuándo son las ofertas?Hasta el 30 de septiembre de 2026, o hasta agotar stock, en lesdixvins.cl.
queso Crémeux de Bourgogne cortado en cuña, corteza florida del Crémeux de Bourgogne, maridaje de Crémeux de Bourgogne con champagne.

Crémeux de Bourgogne: el queso que se come con cuchara (y con Chardonnay)

en sept 21 2026
Hay quesos que se imponen por carácter y otros que conquistan por seducción. El Crémeux de Bourgogne pertenece descaradamente al segundo grupo. Bajo una corteza blanca, aterciopelada, con ese perfume tenue a champiñón fresco, esconde una pasta que no se parece a ningún otro queso: no se corta, se unta; no se mastica, se derrite. Los franceses lo llaman, sin pudor, el foie gras de los quesos. Viene de Borgoña, la misma tierra que produce los vinos más caros del planeta. Y ese no es un detalle geográfico menor: es la clave de todo lo que sigue. ¿Qué es exactamente el Crémeux de Bourgogne? Es un queso de leche de vaca pasteurizada, de pasta blanda y corteza florida, enriquecido con crema antes de la coagulación. Esa adición de crema es lo que lo separa de un brie o de un camembert, aunque a primera vista los tres se parezcan. La normativa francesa clasifica estos quesos según la materia grasa sobre extracto seco, es decir, el porcentaje de grasa de lo que queda del queso si le quitáramos toda el agua: Queso graso normal: menos de 50% Doble crema (double crème): entre 60% y 75% Triple crema (triple crème): 75% o más El Crémeux de Bourgogne se mueve en esa frontera alta según el fabricante: algunas versiones se declaran doble crema en torno al 72%, y otras cruzan el umbral del triple crema con un 75% de materia grasa sobre extracto seco, porcentaje que se alcanza añadiendo crema a la leche al inicio de la elaboración. En boca la diferencia es sutil; en la tabla, ninguna de las dos decepciona. murrayscheese Un dato que tranquiliza a quien teme el exceso: ese 75% no significa que estés comiendo tres cuartas partes de grasa pura. Como el queso conserva mucha agua, la grasa real sobre el producto final ronda el 35–40%. Rico, sí. Absurdo, no. Una historia que empieza con un error de nombre Para entender el Crémeux hay que hablar antes del Brillat-Savarin, su hermano mayor y su padrino. El queso nació a finales del siglo XIX en Normandía, creado por la familia Dubuc bajo el nombre de «Excelsior». Su fama estalló en los años 30 gracias a Henri Androuët, el célebre maestro quesero parisino, que hacia 1930 tuvo la idea de rebautizarlo en homenaje a Jean-Anthelme Brillat-Savarin (1755-1826), magistrado y sobre todo fino gastrónomo, autor de La Physiologie du goût, el hombre que dejó escrita una de las frases más citadas de la historia de la mesa: un postre sin queso es como una mujer bella a la que le falta un ojo. Fromagerie du ChâteauFromagerie-delin El Brillat-Savarin terminó instalándose en Borgoña y obtuvo la Indicación Geográfica Protegida en 2017, con una zona de producción que va desde el sur de Île-de-France hasta Borgoña. Fromagerie-delin Aquí entra el Crémeux. El pliego de condiciones de la IGP protege una receta estricta: leche y crema, nada más. Desde el momento en que se añade trufa u otro relleno, el queso ya no puede llamarse Brillat-Savarin. Los queseros necesitaban entonces un nombre para esas versiones golosas, y lo encontraron en el más evidente de los lugares: la propia región. Así nació la gama Crémeux de Bourgogne, que reúne todas las especialidades con relleno interior: trufa, mostaza Edmond Fallot, casis borgoñón e incluso Bleu d'Auvergne DOP, disponibles en formatos de 500, 200 y 100 gramos. Una de ellas, la rellena de Bleu d'Auvergne DOP, ganó medalla de bronce en el Concours Général Agricole de 2020. Le Brillat-Savarin IGP : L’Histoire d’un Délice Triple Crème et le Sec - Fromagerie du Château +2 Con el tiempo, el nombre se emancipó: hoy "Crémeux de Bourgogne" designa también, sin relleno alguno, al queso cremoso de corteza florida de la región. El productor: queso a la sombra de los Grands Crus El referente es la Fromagerie Delin, situada en Gilly-lès-Cîteaux, en pleno corazón de la Côte de Nuits, donde se fabrican quesos típicos de Borgoña-Franco Condado desde 1969. Fromagerie-delinTrophees Agricult 21 Detente un segundo en ese mapa. Gilly-lès-Cîteaux está a pasos del Clos de Vougeot y de la abadía de Cîteaux, la casa madre de los cistercienses, los mismos monjes que durante siglos cartografiaron los climats de Borgoña parcela por parcela. En ese pueblo, el queso y el vino no son vecinos por casualidad: comparten praderas, clima y cultura desde el medioevo. La historia de la casa es de manual borgoñón: hacia 1980 la actividad se orientó cada vez más a los quesos enriquecidos con crema, en 1990 Philippe Delin tomó las riendas de la quesería, y en 2014 se levantó la nueva planta de producción de 4.000 m² a la entrada de Gilly-lès-Cîteaux. El propio Philippe Delin preside desde 2006 la agrupación de fabricantes de brillat-savarin, la que llevó adelante el largo trámite de la IGP. Fromagerie-delinDijonBeaune Cómo se elabora, paso a paso Enriquecimiento. A la leche pasteurizada se le añade crema antes de nada. Este es el gesto fundacional del queso. Coagulación láctica. A diferencia del camembert, que depende más del cuajo, aquí manda la acidificación lenta de los fermentos lácticos. De ahí ese fondo fresco, casi de crème fraîche, que aparece al final de cada bocado. Moldeado y desuerado. Sin prensado. La cuajada, frágil y cargada de grasa, se deposita en moldes y escurre por su propio peso. Salado y siembra. Se sala y se siembra la superficie con Penicillium candidum, el moho responsable de la corteza blanca. Relleno, cuando corresponde. En las versiones rellenas hay un detalle de oficio precioso: los quesos se rellenan cuando la flor blanca de la corteza todavía no ha cuajado, y luego la afinación se encarga de unificar el queso y de que la corteza cubra la línea del relleno que aún se ve en el talón. Es decir, la cicatriz se cierra sola. Fromagerie-delin Afinación. Cámara fría y húmeda, entre una y tres semanas según el formato y el estilo buscado. Cómo cambia según la afinación Esta es la parte que casi nadie cuenta y la que más cambia tu experiencia. Un mismo Crémeux es tres quesos distintos. Joven (primeros días). Corteza apenas insinuada, blanquísima. Pasta firme, granulosa, con acidez de yogur y sabor a crema batida. Aquí domina la dulzura y la untuosidad, con notas de crema y una punta de acidez y frescura. Es el estado ideal para postres y para quien le teme a los quesos "fuertes". Fromagerie-delin En su punto (2 a 3 semanas). El momento. La corteza está formada y aparece la magia: al gusto a crema se suman matices de avellana y champiñón que vienen de la corteza y le dan toda su complejidad aromática. La pasta empieza a ceder bajo la corteza, se forma un anillo más fundente en el borde y el corazón se mantiene algo más firme. Sabor lácteo dulce con final salino. Fromagerie-delin Maduro. La pasta se vuelve casi líquida, el aroma a champiñón y sotobosque gana terreno, aparecen notas de mantequilla derretida y un leve amargor noble en la corteza. Un queso para cucharear sobre pan tostado tibio. Si la corteza se pone gris o el olor vira a amoníaco, se pasó: ahí ya no hay maridaje que lo salve. Cómo cortarlo (sin quedar mal) El Crémeux suele venir en rueda o cilindro pequeño. Tres reglas y una advertencia. Temperar siempre. Sácalo del refrigerador entre 30 y 60 minutos antes. Un triple crema frío es una barra de mantequilla sin gracia; a temperatura ambiente se abre entero. Corte radial, como una torta. Cuñas desde el centro hacia el borde. Cada porción debe llevar su proporción de corazón y de corteza. Nunca cortes una "tapa" horizontal dejando la base para los demás. Cuchillo caliente y seco, o lira. Pasa la hoja por agua caliente y sécala entre corte y corte: la pasta deja de pegarse y el queso queda limpio. El pecado capital: en Francia se llama faire le nez, "hacer la nariz". Consiste en robarse la punta de la cuña, que es el corazón, la parte más cremosa, dejando a los siguientes solo corteza. En Borgoña te lo perdonan una vez. Y sí: la corteza se come. Es parte del queso y aporta la mitad de su complejidad. Quitarla es quedarse con la mitad del libro. Maridajes: qué servir con un Crémeux de Bourgogne La regla es una sola: la grasa pide burbuja o acidez. El queso tapiza el paladar; el vino tiene que limpiarlo para que el siguiente bocado vuelva a ser el primero. Burbujas, el maridaje de libro. La efervescencia rompe mecánicamente la untuosidad. Un Champagne sin dosificación es brutal en este ejercicio: prueba el Champagne AR Lenoble, Brut Nature, Zéro Dosage, cuya ausencia total de azúcar deja la acidez desnuda frente a la crema. Si prefieres algo más redondo y vinoso, el Champagne Louis Roederer, Brut Collection. Para una versión con fruta roja que funciona precioso con el Crémeux relleno de casis, el Champagne Premier Cru Lombard, Rosé. Revisa toda la selección en burbujas. Chardonnay de Borgoña, el maridaje de terruño. Mismo suelo, misma pradera, misma lógica. Un Rully Premier Cru, Domaine de Villaine, Rabource aporta tensión calcárea y un toque de avellana que dialoga directamente con la corteza. Desde el Jura, vecino y espiritualmente hermano, el Domaine des Ronces, Florale, Chardonnay o el L'Étoile, Domaine Baud suman un perfil ligeramente oxidativo espectacular con un queso maduro. Blancos de acidez cortante. Si buscas contraste antes que armonía, el Muscadet Sèvre et Maine sur Lie, Domaine de la Bretonnière es una navaja salina a precio amable. Más aromático y de perfil floral, el Sancerre, Domaine Fouassier, Les Romains o el chenin del Touraine, François Chidaine. Tintos, solo si son ligeros. Nada de taninos: la grasa los vuelve ásperos y metálicos. Pinot Noir joven y frutal, como el Bourgogne, Vignerons Bel-Air, Pinot Noir, o un Santenay, Antoine Olivier, Le Temps des Cerises. El Gamay de Vignerons Bel-Air es la opción más refrescante y la más difícil de arruinar. Rosado con estructura. El Clos Cibonne, Cuvée Spéciale Tibouren tiene el cuerpo y el punto oxidativo necesarios para no desaparecer frente al queso. Y si quieres quedarte en Chile: un Chardonnay costero de acidez firme, como el Sierras de Bellavista, Tamara o el Andes Plateau, Cota 500, cumple perfectamente el papel. Qué evitar: Cabernet Sauvignon joven, Carmenere con barrica marcada, tintos de alta graduación. Y ojo con los dulces: funcionan con el Roquefort, no con el Crémeux, porque azúcar sobre crema satura en dos bocados. El guiño borgoñón: el Kir Si quieres servirlo como lo haría un dijonés, empieza por un Kir. El Bourgogne Aligoté se mezcla con crème de cassis para preparar el kir, el aperitivo tradicional de la región, bautizado en honor a Félix Kir (1876-1968), alcalde de Dijon. Con un Crémeux relleno de casis, el juego es casi demasiado perfecto. WikipediaWikipedia En la cocina Tostada caliente. Pan de campo tostado, una cucharada generosa de Crémeux encima y nada más. Es el mejor uso del queso maduro. Risotto final. Reemplaza la mantequilla del mantecare por Crémeux: gana untuosidad y un fondo láctico elegante. Postre salado. Crémeux joven con miel de ulmo, nueces tostadas y peras al horno. La versión chilena del clásico borgoñón. Conservación En su papel original, jamás en film plástico, en la zona menos fría del refrigerador. Una vez abierto, consúmelo dentro de una semana. Congelarlo destruye la emulsión y arruina la textura: no lo hagas. Preguntas frecuentes ¿Cuál es la diferencia entre el Crémeux de Bourgogne y el brie?El brie no lleva crema añadida y su materia grasa es sensiblemente menor. El Crémeux es más untuoso, más dulce y más lácteo; el brie, más vegetal y con más carácter de corteza. ¿Se come la corteza?Sí, completa. Aporta las notas de champiñón y avellana que equilibran la crema. ¿Es lo mismo que el Brillat-Savarin?Son parientes cercanos de la misma familia y del mismo origen. El Brillat-Savarin tiene IGP y una receta protegida de leche y crema; cuando se añade un relleno, el queso pasa a llamarse Crémeux de Bourgogne. ¿Con qué vino se toma?Burbujas secas o blancos de buena acidez. Champagne brut nature, Crémant, Chardonnay de Borgoña o del Jura. Si va tinto, que sea Pinot Noir ligero. ¿Cuánto antes hay que sacarlo del refrigerador?Entre 30 y 60 minutos. Es el paso más importante y el más ignorado. ¿Puedo comerlo durante el embarazo?Los quesos blandos de corteza florida no suelen recomendarse en el embarazo aunque sean de leche pasteurizada. Consulta con tu médico. ¿Dónde comprarlo en Santiago? Encuentra el Crémeux de Bourgogne y el resto de nuestra selección de quesos franceses de importación directa en Quesos & Productos Gourmets, con despacho el mismo día en la Región Metropolitana si pides antes de las 14:00. O ven a probarlo en nuestro Wine Bar en Vitacura 2935 o en MUT, donde nuestros sommeliers te arman el maridaje en el momento. 
Pinot Noir: la cepa más difícil del mundo (y por qué vale cada intento)

Pinot Noir: la cepa más difícil del mundo (y por qué vale cada intento)

en sept 20 2026
Hay variedades que perdonan. El Pinot Noir no es una de ellas. Es fina de piel, temprana de brotación, apretada de racimo y absurdamente sensible al lugar donde crece: dos hectáreas separadas por un camino de tierra en la Côte d'Or dan vinos que un catador entrenado distingue a ciegas. Los viticultores la maldicen; los sommeliers la persiguen. Esta es la historia completa de la cepa Pinot Noir, cómo se elabora, cómo cambia de acento según el país y qué botellas vale la pena abrir hoy. Ficha rápida Nombre: Pinot Noir (Francia), Spätburgunder o Blauburgunder (Alemania, Austria), Pinot Nero (Italia). Origen del nombre: del francés pin (pino) por la forma cónica y compacta del racimo, y noir por el color de la piel. Color en copa: rubí pálido a granate; casi siempre translúcido. Perfil: frutilla, frambuesa, guinda, rosa, violeta; con crianza y tiempo, sotobosque, hongos, té negro, cuero. Estructura: taninos finos y sedosos, acidez alta, cuerpo ligero a medio. Clima ideal: frío a templado-frío, con amplitud térmica. Una historia de dos mil años El Pinot Noir es una de las variedades cultivadas más antiguas de Europa. Se estima que los romanos ya vinificaban uvas emparentadas con ella en la Galia, y que su domesticación a partir de vides silvestres ocurrió hace unos dos milenios. Su antigüedad explica algo clave: al ser tan vieja, es genéticamente inestable, y ha mutado y se ha cruzado tanto que hoy es una especie de matriarca del viñedo europeo. De su cruce espontáneo con la olvidada Gouais Blanc nacieron, entre otras, Chardonnay, Gamay, Aligoté y Melon de Bourgogne. Y de sus propias mutaciones nacieron Pinot Gris, Pinot Blanc y Pinot Meunier. Cuando usted bebe un Chablis, está bebiendo, en cierto modo, a una hija del Pinot Noir. Los monjes que inventaron el terroir La gran obra intelectual sobre esta cepa la hicieron los monjes cistercienses de Borgoña entre los siglos XII y XVIII. Al cultivar parcelas contiguas y vinificarlas por separado año tras año, descubrieron que un mismo Pinot Noir sabía distinto según la pendiente, la exposición y el suelo. Ese trabajo obsesivo de delimitación creó los climats, el mosaico de más de 1.200 parcelas históricas de la Côte d'Or que la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad en 2015. No es exageración decir que el concepto moderno de terroir se escribió con Pinot Noir. La anécdota: el duque que prohibió el Gamay En 1395, Felipe el Atrevido, duque de Borgoña, promulgó un edicto que ordenaba arrancar el Gamay de sus dominios, al que calificó de planta "muy mala y muy desleal". El Gamay producía más y maduraba antes, pero el duque quiso proteger la reputación de su Pinot Noir. El resultado geopolítico dura hasta hoy: el Gamay bajó al Beaujolais, donde reina, y el Pinot Noir se quedó solo con la Côte d'Or. Fue, probablemente, la primera denominación de origen de la historia, seiscientos años antes de que existieran las AOC. Si quiere entender ese exilio con la copa en la mano, el Beaujolais Domaine Saint Cyr, La Galoche y el Morgon de Vignobles Bulliat, Le Colombier son la contracara perfecta del Borgoña tinto. Por qué es tan difícil de cultivar Cuatro problemas la persiguen: Brota temprano. Queda expuesta a las heladas primaverales, un riesgo creciente en Borgoña y en los valles costeros chilenos. Racimo compacto. Las bayas se aprietan tanto que, con humedad, la botritis entra y se propaga sin que el aire circule. Exige manejo quirúrgico de la canopia. Piel delgada y pocos polifenoles. De ahí el color pálido y los taninos suaves, pero también su fragilidad frente al sol excesivo: sobre los 32-34 °C pierde aroma y acidez, y el vino cae en lo mermelado. Muta constantemente. Existen cientos de clones registrados. La elección clonal —los Dijon 115, 667, 777, 828, el Pommard, el Wädenswil— define tanto el estilo final como la bodega. Por eso el Pinot Noir se planta donde casi nadie más se atreve: laderas frías, suelos calcáreos pobres, zonas con influencia marina o de altura. Su virtud y su condena son la misma: no tolera la comodidad. Cómo se elabora: las decisiones que cambian todo La vinificación del Pinot Noir es de sustracción, no de adición. Nadie busca extraer más; todos buscan extraer con precisión. Racimo entero o despalillado. Fermentar con una proporción de racimos sin despalillar (whole cluster) aporta estructura, notas de especias, té y un perfil más "vertical". Un 10-30% es hoy la horquilla habitual entre productores finos; algunos borgoñones históricos van al 100%. Maceración prefermentativa en frío. Tres a seis días a baja temperatura antes de que arranque la fermentación, para extraer color y aroma con agua, no con alcohol. Es casi un rito en esta cepa. Levaduras indígenas. Muy extendidas en el segmento de autor, porque aportan complejidad y una fermentación más lenta y escalonada. Pigeage en lugar de remontaje. Se hunde el sombrero de orujos suavemente, a mano o con pisón, para no triturar semillas ni extraer amargor. Crianza medida. El Pinot Noir se ahoga bajo la madera nueva. Lo habitual hoy es 8 a 14 meses en barrica usada, fudres grandes o una mezcla con acero. Cuando ve porcentajes del 8%, 10% o 13% de madera nueva en una ficha técnica, está viendo respeto por la variedad. Y sus otras vidas. El Pinot Noir es, además, la uva tinta más plantada de Champagne, donde aporta cuerpo, columna vertebral y fruta roja al ensamblaje. De ahí nacen dos categorías que todo aficionado debería conocer: el blanc de noirs, un espumante blanco hecho solo con uvas tintas prensadas suavemente, y el rosado, por sangrado o por ensamblaje. A qué sabe: perfil sensorial y servicio En copa aparece pálido —nunca opaco— y eso confunde a quien asocia color con calidad. En nariz manda la fruta roja: frutilla, frambuesa, guinda, granada. Detrás, flores (rosa, violeta, hibisco) y, según el lugar, notas salinas, herbales o de especias dulces. Con cinco a diez años en botella aparece la capa que hace célebre a la variedad: sotobosque húmedo, hongos, trufa, cuero, té negro. En boca es ligero de cuerpo pero largo, con acidez viva y taninos que se sienten como tela más que como lija. Temperatura de servicio: 14-16 °C. Servido a temperatura ambiente pierde perfume y se vuelve alcohólico; veinte minutos en el refrigerador antes de abrir es la diferencia entre un buen vino y uno notable. Copa: ancha, tipo Borgoña, para que el aroma tenga superficie donde abrirse. Decantación: breve o ninguna en vinos jóvenes; los de guarda agradecen media hora. Maridaje: pato, cerdo, cordero, salmón a la plancha, atún sellado, risotto de hongos, plateada. Y en quesos, su compañía natural son los de corteza lavada y los de pasta blanda: Brie de Meaux, Camembert, Reblochon, Comté joven. Es, probablemente, el tinto más amable con la mesa francesa. Puede armar la tabla con nuestra selección de quesos y productos gourmet. Anécdotas que explican el mito El viñedo más caro del planeta. La Romanée-Conti tiene 1,81 hectáreas. Produce alrededor de seis mil botellas al año y su precio de mercado vive en cifras que no tienen relación con el resto del mundo del vino. Todo eso, de Pinot Noir. La película que movió el mercado. En 2004, Sideways puso en boca de su protagonista un monólogo sobre lo frágil y exigente que es el Pinot Noir —y un insulto memorable contra el Merlot—. El efecto fue medible: las ventas de Pinot Noir en Estados Unidos treparon durante años y las de Merlot cayeron. Pocas veces un guion de cine ha reordenado un mercado agrícola. El día que Oregon le ganó a Borgoña. En 1979, en una cata comparativa en París, un Pinot Noir de The Eyrie Vineyards, de un pionero llamado David Lett, se coló entre los mejores frente a etiquetas borgoñonas. Robert Drouhin, incrédulo, organizó la revancha al año siguiente en Beaune: el vino de Oregon volvió a quedar arriba. Drouhin no protestó. Compró tierra en Willamette y fundó Domaine Drouhin Oregon. Es la reacción más elegante registrada en la historia del vino. Dónde se produce: el mapa del Pinot Noir Francia Borgoña es el patrón de medida. La Côte de Nuits (Gevrey-Chambertin, Vosne-Romanée, Nuits-Saint-Georges) entrega los Pinot más estructurados y profundos; la Côte de Beaune (Volnay, Pommard, Santenay), los más florales y delicados. Más al norte, la Marsannay ha pasado de ser la puerta de entrada a la Côte d'Or a ser una de sus mejores relaciones precio-placer. Tres puertas de entrada distintas en nuestra selección: Bourgogne — Vignerons Bel-Air, Pinot Noir 2021 · $26.990. El Borgoña genérico como debe ser: fruta roja limpia, acidez, nada de maquillaje. El punto de partida obligatorio. Santenay — Antoine Olivier, Le Temps des Cerises 2022 · $55.990. Côte de Beaune, de nombre exacto: cerezas, tensión y finura. Marsannay — René Bouvier, Le Finage 2019 · $86.990. Côte de Nuits, con la columna vertebral y el perfume que justifican la fama de la zona. Champagne es el otro gran territorio del Pinot Noir, donde se convierte en burbuja. Tres lecturas: Champagne Louis Roederer, Brut Collection · $139.990. El clasicismo: Pinot Noir y Chardonnay en equilibrio, con la reserva perpetua de la casa. Champagne Premier Cru Lombard, Rosé · $73.990. El Pinot Noir mostrando su fruta roja sin intermediarios. Champagne AR Lenoble, Brut Nature Zéro Dosage · $99.990. Sin azúcar añadido: la versión más desnuda y vertical. En Alsacia da tintos y rosados cada vez más serios, favorecidos por el calentamiento; en el Jura aparece junto al Trousseau y el Poulsard en vinos tensos y singulares; y en el Loira, el Sancerre rouge demuestra que la variedad también habla con acento calcáreo. Alemania El secreto peor guardado de Europa. Bajo el nombre de Spätburgunder —"borgoña tardío"—, Alemania es el tercer productor mundial de la variedad, con cerca de 11.800 hectáreas. En Baden, Ahr y Pfalz se hacen hoy tintos de enorme finura, con menos alcohol que sus pares franceses y una relación calidad-precio que Borgoña dejó de ofrecer hace décadas. Estados Unidos Oregon (Willamette Valley) es el Borgoña americano: frío, lluvioso, de vinos florales y de acidez firme. California ofrece dos lecturas distintas: Sonoma Coast y Russian River, más carnosos y frutales, y Santa Rita Hills o Santa Lucia Highlands, tensados por la niebla del Pacífico. Nueva Zelanda y Oceanía Central Otago, el viñedo comercial más austral del planeta hasta hace poco, da Pinot de fruta negra intensa, textura densa y notas de tomillo. Martinborough es más fino y especiado; Marlborough, más frutal y accesible. En Australia, Tasmania, Yarra Valley y Mornington Peninsula producen los más elegantes del país. Sudáfrica, Argentina y el resto Hemel-en-Aarde y Elgin en Sudáfrica trabajan con influencia oceánica y suelos de esquisto. En Argentina, la Patagonia —Río Negro, Neuquén, Chubut— entrega Pinot de gran claridad aromática, favorecida por el frío y el viento constante. En Italia, el Pinot Nero del Alto Adige y del Oltrepò Pavese vive entre el tinto alpino y la base de espumante. Chile: la conversación más interesante del país Chile lleva cuatro décadas aprendiendo esta cepa, y las últimas dos han sido decisivas. El catastro del SAG registraba unas 2.600 hectáreas en 2008; desde entonces la superficie creció de la mano del desplazamiento del viñedo hacia la costa y hacia el sur. Hoy hay al menos cuatro escuelas: Casablanca y San Antonio-Leyda. Influencia marina directa, camanchaca matinal, suelos graníticos. Pinot de fruta roja jugosa, acidez viva y notas salinas. Es la zona fundacional de la variedad moderna en Chile. Limarí. El caso más distinto del país: suelos intensamente calcáreos, algo rarísimo en Chile, a pocos kilómetros del Pacífico. Da Pinot de estructura vertical y perfil mineral, más cercano a Borgoña que ningún otro valle chileno. El Tabali Talinay Pinot Noir 2024 · $25.990 es el ejemplo de manual: taninos ligeros pero firmes, perfil salino, fruta roja ácida y una relación calidad-precio difícil de igualar en Sudamérica. Bío Bío, Malleco y Traiguén. El sur profundo, con suelos volcánicos, lluvia abundante y temporada corta. Pinot de acidez tensa, taninos granulares y notas florales y herbales. Es la frontera donde la viticultura chilena se está reescribiendo. Y las burbujas. El Pinot Noir chileno también entra en espumantes de método tradicional, como el OC Wines Inicio, Blanc de Noirs: 100% Pinot Noir de Casablanca, 27 meses sobre lías, con aromas de frutas rojas ácidas y una acidez crujiente. La prueba local de que un blanco puede nacer de uvas tintas. Puede recorrer el resto de nuestras etiquetas en vinos chilenos, vinos franceses y espumantes. Cómo cambia el Pinot Noir según el país Origen Clima Perfil dominante Estructura Borgoña (Francia) Continental frío Guinda, rosa, sotobosque, calcáreo Acidez alta, taninos finísimos Champagne (Francia) Frío, calcáreo Fruta roja, brioche (en espumante) Columna vertebral del ensamblaje Alemania Frío Frambuesa, especias, poco alcohol Muy fina, ligera Oregon (EE.UU.) Frío y lluvioso Arándano, flores, tierra húmeda Acidez media-alta California Templado Cereza madura, vainilla Cuerpo medio-alto, más carnoso Central Otago (NZ) Frío continental extremo Fruta negra, tomillo, densidad Concentrado, potente Chile costero Frío marino Frutilla, guinda, salinidad Jugoso, acidez vibrante Chile calcáreo (Limarí) Frío marino, suelo calcáreo Fruta roja ácida, mineral Vertical, taninos firmes Patagonia (Argentina) Frío, ventoso, seco Fruta roja nítida, hierbas Definido, fresco Preguntas frecuentes ¿A qué sabe el Pinot Noir?A frutas rojas —frutilla, frambuesa, guinda— con notas florales de rosa y violeta. Con años en botella suma sotobosque, hongos y té negro. En boca es ligero de cuerpo, de acidez alta y taninos suaves. ¿A qué temperatura se sirve el Pinot Noir?Entre 14 y 16 °C. Si la botella está a temperatura ambiente, veinte minutos en el refrigerador antes de servir mejoran notablemente el aroma. ¿Cuál es la diferencia entre Pinot Noir y Merlot?El Merlot tiene piel más gruesa: da vinos de color más intenso, cuerpo más redondo y taninos más presentes, con fruta negra y ciruela. El Pinot Noir es pálido, más ácido, más ligero y aromáticamente más floral y complejo. El Merlot es más fácil de cultivar; el Pinot Noir, considerablemente más exigente. ¿Con qué se marida el Pinot Noir?Pato, cerdo, cordero, salmón, atún, risotto de hongos, plateada, charcutería y quesos de pasta blanda o corteza lavada como Brie, Camembert o Reblochon. ¿Cuánto se puede guardar un Pinot Noir?Los vinos de entrada se beben en sus primeros 3 a 5 años. Los de single vineyard o premier cru evolucionan entre 8 y 20 años, desarrollando las notas terciarias que dan fama a la variedad. Para terminar Hay un motivo por el que el Pinot Noir genera más obsesión que cualquier otra uva: es transparente. No esconde el suelo tras la madera ni el clima tras la extracción. Lo que hubo en el viñedo, está en la copa. Por eso frustra a quien la cultiva y fascina a quien la bebe. En Les Dix Vins tenemos Pinot Noir de Borgoña, de Champagne y de los valles fríos de Chile, y nuestros sommeliers están para ayudarle a elegir el que corresponde a su mesa. Pida antes de las 14:00 hrs y recíbalo el mismo día en la Región Metropolitana, o venga a probarlo por copa en Vitacura 2935 o en MUT.
Queso Comté: la guía completa del gran AOP del Jura

Queso Comté: la guía completa del gran AOP del Jura

en sept 17 2026
Es el queso más consumido de Francia, nace en unas cooperativas de aldea que existen desde hace ocho siglos y cambia por completo de sabor según los meses que pase en bodega. Historia, elaboración, corte y maridajes del rey de los quesos de montaña. Hay quesos que se entienden en un bocado y otros que exigen una conversación. El queso Comté pertenece al segundo grupo. Dos porciones de la misma denominación, fabricadas el mismo mes en aldeas separadas por veinte kilómetros, pueden saber a cosas distintas: una a avellana fresca y mantequilla, la otra a caldo de carne y cuero. No es un defecto. Es, literalmente, el argumento de venta. En Les Dix Vins llevamos años importando quesos franceses directamente, y el Comté es el que más preguntas genera detrás del mostrador. Esta guía las responde todas. Qué es el queso Comté: ficha rápida Tipo Pasta prensada cocida, leche cruda de vaca Origen Macizo del Jura (Doubs, Jura, Ain y algunas comunas de Saona y Loira), Francia Razas autorizadas Montbéliarde y Simmental francesa, exclusivamente Denominación AOC desde 1958; hoy AOP europea Formato Ruedas (meules) de unos 40 kg Leche por rueda Aproximadamente 400 litros Afinamiento mínimo 4 meses. Hay ruedas de 12, 18, 24 y 36 meses Materia grasa En torno al 45 % sobre extracto seco Aditivos y colorantes Ninguno 👉 Ver nuestros Comté en tienda · Despacho el mismo día en la Región Metropolitana para pedidos antes de las 14:00 hrs. Ocho siglos de cooperación: la historia de las fruitières La historia del Comté no empieza con un monje ni con un rey, sino con un problema de logística campesina. En el Macizo del Jura los inviernos son largos y duros. Durante siglos, una familia con tres o cuatro vacas no producía leche suficiente para hacer un queso grande —y solo un queso grande, de pasta cocida, sobrevivía al invierno sin echarse a perder. La solución apareció alrededor del siglo XIII: los ganaderos de una misma aldea empezaron a juntar su leche en un taller común para "hacerla fructificar". De ahí el nombre: fruitière. Ese gesto —poner en común la materia prima y repartir después el producto— es el origen del cooperativismo lechero europeo, y sigue vivo. Hoy la leche del Comté se transforma a diario en unas 140 fruitières de aldea, alimentadas por cerca de 2.400 explotaciones familiares. La leche debe trabajarse dentro de las 24 horas, así que el Comté se fabrica todos los días del año, sin excepción. Hay una regla que explica mejor que ninguna otra por qué el Comté sabe distinto según el pueblo: cada fruitière solo puede recolectar leche dentro de un círculo de 25 kilómetros de diámetro. Ese límite —impensable en una industria moderna— es lo que preserva la diversidad de crus y mantiene el empleo repartido por todo el macizo. La AOC llegó en 1958 y hoy el pliego de condiciones sigue apretando la tuerca: limita el tamaño de las granjas a 1,2 millones de litros de leche al año, define los oficios de agricultor, quesero y afinador, y prohíbe todo alimento fermentado (ensilaje) y cualquier alimento transgénico en la dieta de las vacas. Cada productor debe disponer de al menos 1,3 hectáreas de pradera por vaca lechera. Anécdota. Louis Pasteur era de Arbois, en pleno corazón del Jura, a pocos kilómetros de las mejores fruitières. Sus trabajos sobre fermentación nacieron rodeados de vino amarillo y ruedas de Comté. Cuesta imaginar una coincidencia geográfica más elegante en la historia de la alimentación. De la pradera a la rueda: cómo se elabora el Comté 1. La leche. Cruda, sin pasteurizar, de Montbéliarde o Simmental francesa. En verano las vacas comen hierba fresca; en invierno, heno. Esa diferencia de dieta se verá después en el color y el sabor del queso. 2. La cuba de cobre. En la fruitière, la leche se calienta en grandes cubas y se le añade cuajo natural. La cuajada se corta en granos muy finos —del tamaño de un grano de trigo— y luego viene el paso que define a la familia: la cocción, alrededor de 53–54 °C durante aproximadamente una hora. Es lo que convierte al Comté en una "pasta prensada cocida" y lo que le permite conservarse durante años. 3. El moldeado y el prensado. El contenido de la cuba se recoge, se vierte en moldes y se prensa varias horas. Al salir, la rueda es blanca, blanda y sin ningún interés. Todo lo que la hará memorable está por ocurrir. 4. La placa verde. En el momento del moldeado se incrusta a mano una placa ovalada de caseína verde, de 105 × 60 mm exactos, con el origen Francia, la mención Comté, el mes y año de fabricación, el código del departamento y el de la fruitière. Es el carnet de identidad de la rueda y hace la trazabilidad total: se imprimen unos 1,25 millones de placas verdes al año. 5. La bodega. La rueda pasa a manos del afinador. Y ahí empieza la segunda mitad de la historia. El afinamiento: catedrales de queso Existen 14 casas de afinamiento en la zona AOP. Sus bodegas son espacios enormes, silenciosos, en penumbra, con estanterías de abeto que sostienen miles de ruedas de 40 kilos. La más famosa es el Fort Saint-Antoine, un fuerte militar del siglo XIX enterrado en la montaña a 1.100 metros de altitud que Marcel Petite reconvirtió en bodega en los años sesenta. Allí dentro, la temperatura ronda los 10 °C durante todo el año. Durante el afinamiento, cada rueda se voltea y se frota con salmuera de forma regular. Ese trabajo forma la morge, la corteza natural parda que protege la pasta y participa del sabor. El mínimo legal son 4 meses, pero las ruedas que nos interesan pasan mucho más tiempo ahí. La placa verde y la placa marrón: el mito más extendido Antes de que salga al mercado, cada rueda es calificada sobre 20 puntos, tanto por su sabor como por su aspecto. El resultado define el color de la etiqueta: Más de 14 puntos → banda verde. Entre 12 y 14 puntos → banda marrón. Menos de 12 → se descalifica, pierde el derecho a llamarse Comté y termina destinada a queso fundido industrial. Aquí viene lo importante, porque en Chile circula mucha confusión: el color de la banda no indica la edad del queso ni un "tipo" de Comté. Indica la nota. Ambas son Comté auténtico con el mínimo de 4 meses. Simplemente una obtuvo mejor calificación que la otra. Comté de verano y Comté de invierno Miren el color de la pasta. Si es de un amarillo intenso, están ante un Comté de verano: las vacas comieron hierba fresca, rica en caroteno. Si es más blanco, casi marfil, es un Comté de invierno, hecho con leche de vacas alimentadas con heno, y suele ser más fino y delicado. Ninguno es mejor. Son dos estaciones en la boca. Cómo cambia el Comté según los meses de afinamiento Esta es la pregunta que más nos hacen, y la respuesta corta es: cambia todo. La textura, el color, los aromas y lo que pide en la copa. Estas son las referencias que usamos en nuestras catas, entendiendo que cada rueda tiene su propia personalidad. Afinamiento Textura Perfil aromático Cómo aprovecharlo 4–8 meses (jeune) Tierna, flexible, elástica Leche fresca, mantequilla, crema, avellana verde, un toque vegetal Fundir: fondue, croque-monsieur, gratinados 12 meses Firme pero todavía dócil Avellana tostada, mantequilla derretida, fruta amarilla, floral El más versátil. Tabla de quesos, aperitivo, cocina 18 meses Compacta, quebradiza en el borde Frutos secos tostados, caramelo, especia dulce, primeros cristales Nuestro favorito para maridar. Punto de equilibrio 24 meses Seca, granulada, se rompe en escamas Caldo de carne, cuero, cacao, café tostado, umami marcado, cristales crujientes evidentes Solo, en lascas finas, con un vino de guarda 30–36 meses Muy seca, friable Enorme concentración, notas tostadas y salinas, persistencia larguísima De degustación pura. No lo fundan jamás Sobre los cristales que crujen: no son sal ni azúcar. Son cristales de tirosina, un aminoácido que precipita a medida que las proteínas se descomponen con los meses. Son señal de afinamiento largo y bien llevado, y son una de las cosas más placenteras que ofrece este queso. Cómo cortar el queso Comté (bien) El corte no es un detalle estético: cambia lo que sienten en la boca. La regla universal de la quesería es que cada comensal debe recibir corteza y corazón en su porción, porque los sabores no se reparten de forma homogénea. Si tienen una porción triangular (cortada desde la rueda):Córtenla en bastones o rectángulos paralelos al lado largo, avanzando desde la punta hacia la corteza. Nunca corten "la nariz" —la punta— y la dejen, porque ese es el trozo más afinado y le están robando el mejor bocado al siguiente. Si tienen un bloque rectangular:Láminas de unos 3–5 mm con un cuchillo de hoja lisa y larga, o directamente lascas irregulares arrancadas con un cuchillo corto de punta redondeada. Para un Comté de 24 meses o más, la lasca fina es superior a la lámina: expone más superficie y libera mejor los aromas. Para aperitivo: cubos de 1,5 cm. Es el formato clásico del aperitivo francés, y con un 18 meses funciona perfecto. Tres errores que arruinan un buen Comté: Servirlo frío. Sáquenlo del refrigerador una hora antes. A 5 °C un Comté de 24 meses está mudo. A temperatura ambiente despliega todo. Rallarlo si es viejo. Un 30 meses rallado pierde sus cristales y su textura, que es justamente lo que pagaron. Quitarle la corteza y botarla. No se come, pero no la corten hasta el momento de servir: es lo que protege la pasta de secarse. Conservación: envuélvanlo en papel encerado o en su propio papel de quesería, nunca en film plástico directo sobre la pasta cortada, y guárdenlo en la parte menos fría del refrigerador (4–8 °C). Un Comté bien envuelto aguanta semanas sin problema. Maridaje: qué vino va con el queso Comté Aquí es donde este queso se vuelve verdaderamente interesante. El Comté es uno de los quesos más fáciles de maridar del mundo —su untuosidad y su falta de agresividad lo hacen dialogar con casi todo— pero eso no significa que cualquier botella dé el mismo resultado. La regla de nuestro equipo es simple: a más meses de afinamiento, más estructura y más oxidación necesita el vino. El maridaje regional, y el mejor de todos: los blancos del Jura El Comté y el vino del Jura crecen en el mismo suelo. Cuando el maridaje regional funciona, funciona por algo, y este es el caso más rotundo que conocemos: la nota de nuez y el registro oxidativo del Savagnin son literalmente el espejo aromático de un Comté afinado. 👉 Côtes du Jura – Domaine des Ronces, "Chalasse" 202370 % Chardonnay y 30 % Savagnin, fermentación espontánea con levaduras autóctonas en barricas usadas, sin filtrar ni clarificar. Amarillo dorado turbio, con manzana verde y durazno blanco, pero también brioche tostado, nueces y mineralidad, y una acidez vibrante que corta la grasa del queso. Si solo van a probar un maridaje de esta lista, que sea este, con un Comté de 18 o 24 meses. 👉 Côtes du Jura – Domaine des Ronces, "Florale", Chardonnay 2022La versión más luminosa de la casa. Va mejor con afinamientos medios (12–18 meses), donde el queso todavía tiene mantequilla y fruta. 👉 L'Étoile – Domaine Baud, Chardonnay 2023L'Étoile es una de las denominaciones más pequeñas y finas del Jura, sobre suelos arcillo-calcáreos. Un Chardonnay de textura y tensión, excelente compañero de un Comté de verano. Los blancos de montaña de Saboya Vecinos geográficos, misma lógica: vinos de altura, acidez alta, perfil mineral. 👉 Vin de Savoie Chignin-Bergeron – Gilles Berlioz, "Les Filles" 2022Roussanne de ladera, untuoso y floral. Con un Comté de 12 meses es una de las combinaciones más golosas que servimos en barra. Borgoña: la opción segura Un Chardonnay borgoñón con crianza —y sin exceso de madera— es un clásico irrefutable con Comté joven y medio. 👉 Rully Premier Cru – Domaine de Villaine, "Rabourcé" 2019Y si prefieren tinto, el Pinot Noir borgoñón es el tinto que mejor se lleva con este queso:👉 Bourgogne – Vignerons Bel-Air, Pinot Noir 2021 ¿Y tinto? Sí, pero con condiciones El propio Comité Interprofesional del Comté es claro al respecto: el tinto funciona, pero tiene que cumplir dos requisitos. Frescura suficiente para disolver la untuosidad del queso y taninos suaves, porque los taninos duros reaccionan mal con ciertos aromas del queso y dejan amargor. Traducido a botellas concretas: 👉 Morgon – Vignobles Bulliat, "Le Colombier" 2023 — Gamay del Beaujolais, frutal y de tanino amable. Con un Comté de 12 meses, impecable.👉 Beaujolais – Domaine Saint Cyr, "La Galoche" 2023 — la versión más directa y refrescante del mismo principio.👉 Touraine – François Chidaine 2021 — Loira, perfil herbal y fresco, un contrapunto elegante. Lo que no recomendamos: un Cabernet Sauvignon joven y tánico, o cualquier tinto con mucha madera. Pelean con el queso y pierden los dos. Burbujas: el comodín del aperitivo Un Champagne con buena acidez y poco dosage es un maridaje de libro con Comté en cubos. La burbuja limpia el paladar, la acidez corta la grasa y las notas de brioche del vino rebotan con las de avellana del queso. 👉 Champagne – AR Lenoble, Brut Nature, Zéro Dosage👉 Champagne – Louis Roederer, Brut Collection👉 Ver toda nuestra selección de burbujas Alsacia, para un Comté joven 👉 Alsace – Domaine Boeckel, Riesling 2023 — seco, tenso y cítrico. Con un Comté de 6–8 meses, refresca sin taparlo. La opción chilena No hace falta cruzar el Atlántico. Un Chardonnay chileno de clima fresco, con paso discreto por madera y buena acidez, se defiende muy bien con un Comté de 12–18 meses. 👉 Sierras de Bellavista – "Tamara", Chardonnay 2024 Tabla resumen Afinamiento del Comté Vino recomendado 6–8 meses Riesling de Alsacia, Chardonnay chileno fresco, Crémant 12 meses Chignin-Bergeron, Beaujolais/Morgon, Champagne 18 meses Côtes du Jura (Chardonnay–Savagnin), Pinot Noir de Borgoña 24 meses o más Jura oxidativo, Champagne millésimé, tintos de guarda con tanino pulido Fuera del vino. El Comté también funciona con cerveza —una ámbar de abadía con un 18 meses es una combinación seria— y, sorprendentemente, con té rojo con los afinamientos más suaves. Y si se topan alguna vez con un vin jaune del Jura: ese es el maridaje definitivo, el que hizo famosa a la región. El Comté en la cocina Un Comté joven o de 12 meses es el mejor queso de fundido que existe después del Beaufort, porque funde sin separarse ni volverse elástico. Fondue franc-comtoise: Comté joven, vino blanco seco del Jura, un poco de kirsch y ajo. La versión original, sin gruyère suizo. Gougères: los profiteroles salados de Borgoña. Masa choux con Comté rallado. El aperitivo perfecto con Champagne. Soufflé al Comté: el plato que probablemente mejor lo luce. Croque-monsieur, gratenes, quiches, sopa de cebolla. En crudo: con un 24 meses, en lascas, sobre una ensalada de nueces y manzana verde. Nada más. Comté, Gruyère, Emmental y Beaufort: cómo distinguirlos Los cuatro son quesos de montaña de pasta prensada cocida. Se confunden constantemente. Origen Ojos Perfil Comté Macizo del Jura, Francia Pocos y pequeños, o ninguno Afrutado, avellana, dulzor; nunca picante Gruyère Suiza (y una versión francesa del Jura) Prácticamente sin ojos Más salino y más picante que el Comté Emmental Suiza / Saboya Ojos grandes, del tamaño de una nuez Más suave, dulce y neutro Beaufort Saboya, Francia Sin ojos, talón cóncavo Más graso y láctico, muy aromático Regla mnemotécnica: si tiene agujeros grandes, no es Comté. Dónde comprar queso Comté en Santiago En Les Dix Vins importamos nuestros quesos franceses directamente desde Francia, y el Comté es una de nuestras referencias permanentes junto a Morbier, Roquefort, Camembert, Brie, Raclette, Saint-Nectaire, Tomme de Savoie y otras veinte. 👉 Ver el Comté 4-7 meses 👉 Ver el Comté 18 meses 👉 Ver toda nuestra selección de quesos y productos gourmet👉 Ver nuestros vinos franceses por región Pueden comprarlo online con despacho el mismo día en la Región Metropolitana (pedidos antes de las 14:00 hrs, de lunes a sábado), o pasar por cualquiera de nuestras dos tiendas y wine bar: Vitacura 2935, Las Condes, y MUT. En ambas nuestros sommeliers arman la tabla y eligen la copa.    Y si quieren hacerlo en serio: pidan una tabla con Comté de dos afinamientos distintos y una copa de Côtes du Jura. Es la forma más rápida de entender de qué habla todo este artículo. 📍 Ver ubicaciones y reservar Preguntas frecuentes sobre el queso Comté ¿De qué está hecho el queso Comté?Exclusivamente de leche cruda de vaca de razas Montbéliarde y Simmental francesa, fermentos lácticos, cuajo y sal. No lleva aditivos ni colorantes. Se necesitan unos 400 litros de leche para una rueda de 40 kg. ¿Cuánto tiempo se afina el Comté?El mínimo legal son 4 meses. Las referencias de calidad suelen ir entre 12 y 24 meses, y existen afinamientos de 30 y 36 meses. ¿Qué diferencia hay entre un Comté de 12 y uno de 24 meses?El de 12 meses es flexible, mantecoso, con notas de avellana y fruta. El de 24 es seco y granulado, con aromas de caldo, cacao y cuero, umami marcado y cristales de tirosina que crujen. Son quesos casi distintos. ¿Qué son los cristales blancos que crujen en el Comté?Cristales de tirosina, un aminoácido que precipita durante el afinamiento largo. Son una señal de calidad y de madurez, no un defecto. ¿La banda verde significa que es mejor que la marrón?Significa que la rueda obtuvo más de 14 puntos sobre 20 en la calificación, frente a los 12–14 de la marrón. No indica la edad del queso. Ambos son Comté AOP auténtico. ¿Se puede comer la corteza del Comté?No se acostumbra. Es una corteza natural formada por frotado con salmuera; no es tóxica, pero es dura y sin interés gustativo. Conviene dejarla puesta hasta el momento de servir para que la pasta no se seque. ¿Con qué vino se marida el queso Comté?El maridaje de referencia es un blanco del Jura de Chardonnay y Savagnin. También funcionan muy bien el Chignin-Bergeron de Saboya, el Chardonnay borgoñón, el Champagne brut nature y, entre los tintos, Gamay del Beaujolais o Pinot Noir. Evitar tintos muy tánicos o con mucha madera. ¿Cómo se conserva el queso Comté?Envuelto en papel encerado o de quesería —nunca film plástico pegado a la pasta— y en la zona menos fría del refrigerador, entre 4 y 8 °C. Sacarlo una hora antes de servir. ¿Dónde comprar queso Comté en Chile?En Les Dix Vins, online y en nuestras tiendas de Vitacura 2935 (Las Condes) y MUT, con importación directa desde Francia y despacho el mismo día en la Región Metropolitana. Fuente de datos técnicos y normativos: Comité Interprofessionnel de Gestion du Comté (comte.com). Bebe con moderación. Prohibida su venta a menores de 18 años.
Viña Choapa: el vino que nació donde Chile se hace más angosto

Viña Choapa: el vino que nació donde Chile se hace más angosto

en sept 16 2026
Hay un valle en Chile donde la cordillera de los Andes y la de la Costa casi se tocan. Allí, entre montañas de cobre y un río que baja en un solo cauce, una familia decidió hacer algo que nadie hacía: vinificar las uvas del pisco. El resultado es Viña Choapa, y desde ya se puede beber en Santiago. Dónde queda el Valle del Choapa (y por qué casi nadie lo conocía) Hay una manera rápida de entender el Valle del Choapa: es el punto donde Chile se estrecha hasta casi desaparecer. La cordillera de la Costa y los Andes se aproximan tanto que el territorio se vuelve un corredor de montaña. Todo lo que crece ahí crece encajonado, entre laderas minerales y un río que ordena el paisaje. Administrativamente, el Choapa es una de las tres denominaciones de origen de la región vitivinícola de Coquimbo, junto al Elqui y al Limarí. La DO fue establecida por el Decreto de Agricultura n.º 464 del 14 de diciembre de 1994, y comprende la provincia homónima, con las áreas de Salamanca e Illapel. Es también la más pequeña de las tres, y por lejos la menos conocida. Y aquí está el dato que explica todo lo demás. Según el Catastro Vitícola Nacional de 2013, la provincia del Choapa declaraba 1.632 hectáreas plantadas, de las cuales 1.492 —un 91,4 %— estaban destinadas a producción pisquera. Solo unas 140 hectáreas, el 8,56 %, apuntaban a vino.   Durante décadas, entonces, el Choapa fue territorio de pisco, no de vino. Las parras estaban, la tradición campesina estaba, el clima estaba. Lo que faltaba era alguien dispuesto a embotellar. Wines of Chile lo describe sin rodeos: un valle pequeño, más interior y de montaña, que produce Syrah muy interesante. La frase es correcta, pero se queda corta: lo verdaderamente singular del Choapa no está en sus tintos, sino en sus blancos. El terroir: estepa cálida, 250 milímetros de lluvia y viñedos en altura El Choapa es una zona precordillerana de clima de estepa cálida, caracterizado por la ausencia de nubosidad y una gran sequedad atmosférica, con precipitaciones concentradas en invierno. En enero y febrero la temperatura promedio oscila entre los 25 °C y los 30 °C, mientras que en julio y agosto cae hasta un promedio de 9 °C. Un lugar, en definitiva, luminoso y seco, con apenas unos 250 milímetros de lluvia al año.   Para quien lee etiquetas, eso se traduce en dos cosas. Primero: amplitud térmica. Días calurosos que maduran la uva, noches frías que conservan la acidez. Segundo: sanidad. Con esa sequedad atmosférica, la presión de hongos y pudrición prácticamente desaparece, lo que permite esperar la madurez sin perder la fruta.   El suelo hace el resto. Es de origen coluvial y fluvial, formado por los sedimentos del río Choapa: gravas, arenas y limos. De estas características edafoclimáticas se obtiene una uva de alta acidez y dulzor a la vez, con buena maduración de los racimos y aromas afrutados con toques minerales.   Acidez y dulzor. Esa combinación —difícil de lograr, casi imposible de fabricar en bodega— es la firma del valle. Panguesillo y Batuco: dos alturas, dos vinos Viña Choapa trabaja sobre un contraste deliberado de altitudes. Según la ficha técnica que manejamos en Les Dix Vins, la viña se nutre de dos polos: la frescura de Panguesillo, a 630 metros sobre el nivel del mar, donde está la bodega, y la pureza de alta montaña de Batuco, a unos 1.100 msnm. Esos 470 metros de diferencia son, en la práctica, dos vinos distintos dentro de la misma botella: Panguesillo aporta cuerpo y fruta madura; Batuco aporta tensión, acidez y ese filo mineral que impide que el vino se vuelva pesado. La familia Gálvez y el salto de 2013 La historia de Viña Choapa no empieza en una bodega, sino en un parrón. La familia cultiva uvas viníferas y pisqueras desde hace décadas, en la localidad de Panguesillo, comuna de Salamanca, a 312 kilómetros al norte de Santiago y 93,5 kilómetros al este de Los Vilos.   Durante generaciones, los Gálvez fueron productores de uva: vendían la materia prima y otro se quedaba con la etiqueta. En 2013 decidieron dejar de ser proveedores y convertirse en autores. Ese año construyeron una bodega con características únicas en la zona, que partió con una capacidad modesta de 12.000 botellas. Doce mil botellas. Para dimensionar: eso es lo que una viña industrial chilena produce antes del almuerzo. Y ahí está exactamente la gracia — esto es vino a escala humana, con comercialización recién iniciada en 2016, cosechado a mano y con una vendimia que se extiende de marzo a junio, con toda la materia prima proveniente del propio Valle del Choapa. La revancha de las cepas pisqueras Este es el corazón del proyecto y la razón por la que Viña Choapa importa más allá de su tamaño. Chile tiene un patrimonio de cepas moscatel enorme, heredado del pisco, y durante un siglo lo trató como materia prima destilable y nada más. Pedro Jiménez, Moscatel de Austria, Moscatel de Alejandría, Moscatel Rosada: uvas aromáticas, de personalidad tremenda, sistemáticamente descartadas para vino tranquilo porque "no eran finas". Viña Choapa hizo lo contrario. Su objetivo declarado es rescatar y dar a conocer el patrimonio del Choapa a través de vinos de alta gama producidos y envasados en origen, con cepas no tradicionales como Pedro Jiménez, Moscatel de Austria y de Alejandría. Pedro Jiménez, la cepa emblema Un apunte para evitar confusiones: Pedro Jiménez (con J), la cepa chilena y argentina asociada al pisco, no es lo mismo que el Pedro Ximénez (con X) de Jerez que produce vinos dulces oxidativos. Comparten nombre y poco más. Aquí hablamos de la primera.   Vinificada en seco, la Pedro Jiménez del Choapa da un blanco que no se parece a nada del canon chileno. La propia viña lo describe con un color amarillo tenue con matiz verdoso, y en boca una acidez balanceada con sensación untuosa, un vino vertical que va al fondo de la boca y de retrogusto largo. El reconocimiento llegó rápido: 92 puntos en La Cav y presencia en cartas de restaurantes como Boragó, Peumayen, Bocanáriz y Casaluz. Moscatel de Austria y de Alejandría El otro gran acierto es el ensamblaje. El Cordilleramar Blend combina Pedro Jiménez, Moscatel de Austria y Moscatel de Alejandría: el terpeno elegante de la primera, acomplejado por notas de grafito y minerales de la Moscatel de Austria, y aromas tropicales aportados por la de Alejandría. Ese blend fue reconocido dos años consecutivos como Vino Revelación de la guía Descorchados, con 93 puntos. Las líneas de Viña Choapa El catálogo de la viña se organiza en cuatro familias, útiles para entender qué se está comprando: Cordilleramar — la línea principal, de corte gastronómico. Es un tributo al carácter de estas tierras, que retrata en forma de vino sus principales hitos geográficos. Incluye Pedro Jiménez, Blend, Syrah y Cabernet Franc. Grabados del Choapa — la línea de entrada, más directa y frutal, en moscateles y Syrah. Aquelarre — el espumante. Un ensamblaje de Pedro Jiménez, Moscatel Rosada y Moscatel de Alejandría, reconocido como Espumante del Mes por La Cav en abril de 2022, con 92 puntos. AuCu — el tope de gama. Un ensamblaje de Syrah y Cabernet Franc, cosechado a mano, con dos años de guarda en barricas de roble francés de cuarto uso y dos años adicionales en botella. El nombre juega con los símbolos químicos del oro y el cobre: los minerales del valle. En los tintos, el estandarte es el Syrah: Medalla de Oro en los Catador Wine Awards. Tres botellas de Viña Choapa disponibles en Les Dix Vins En nuestra tienda trabajamos la línea Cordilleramar, que es donde el proyecto se juega su identidad. Puedes ver todos los vinos de Viña Choapa en nuestra colección, y a continuación van las notas de nuestro equipo de sommeliers.   Cordilleramar, Pedro Jiménez 2023 — el blanco que hay que probar 👉 Ver ficha y comprar: Choapa – Cordilleramar, Pedro Jiménez, 2023 Blanco · Valle del Choapa  Si solo vas a probar una botella del Choapa, que sea esta. Es la cepa emblema de la casa y el mejor argumento de todo el proyecto. En boca destaca por una madurez suculenta, mostrándose amplio y goloso. Sus notas dulces conviven en equilibrio con una acidez vibrante y una textura envolvente que evita cualquier rastro empalagoso. No es un blanco cítrico y afilado como un Sauvignon Blanc de Leyda; es otra cosa — más carnoso, más aromático, más raro en el buen sentido. Maridaje sugerido: mariscos gratinados. También funciona muy bien con curry suave, cerdo con salsas frutales y quesos de cabra jóvenes. Servir a 9-10 °C, y si puedes, en copa de blanco amplia: lo agradece. Si te interesa este perfil, revisa también nuestra selección de blancos.   Cordilleramar, Syrah 2019 — un tinto para tener paciencia 👉 Ver ficha y comprar: Choapa – Cordilleramar, Syrah, 2019 Tinto · Valle del Choapa Nuestro comentario de cata es honesto: hoy la madera parece ganar la partida tras su paso por barrica, pero es solo cuestión de tiempo para que el equilibrio se restablezca. Este Syrah nace en el sector de Illapel, en suelos aluviales con parras de más de dos décadas, y guarda una riqueza frutal latente y vigorosa. Es un vino maduro y a la vez fresco, gracias a su acidez y sus notas de bayas rojas. Un tinto que exige calma en la guarda. Cómo aprovecharlo: decántalo una hora antes, o compra dos botellas y guarda una un par de años. Si lo abres ahora, acompáñalo de carnes con grasa y salsas untuosas, que domestican la madera. Servir a 16-17 °C.   Cordilleramar, Cabernet Franc 2024 — el más gastronómico 👉 Ver en nuestra colección de Cabernet Franc chilenos Tinto · Valle del Choapa El Cabernet Franc es la cepa que mejor traduce el frío y la altura, y en un valle de 470 metros de desnivel entre viñedos encuentra un terreno natural. Cosecha reciente, perfil herbal-especiado, taninos más finos que los del Syrah y una acidez que lo vuelve un aliado de mesa antes que un vino de exhibición. Maridaje: pimentones asados, cordero con hierbas, tomates confitados, quesos semimaduros. Es un tinto que pide comida. Cómo servir y con qué maridar los vinos del Choapa Tres reglas prácticas que aplicamos en nuestra barra: No enfríes demasiado los blancos. La Pedro Jiménez a 6 °C se cierra y pierde su parte aromática, que es justamente lo mejor que tiene. 9-10 °C es el punto. Aprovecha su ambigüedad dulce-ácida. Estos blancos brillan donde un Chardonnay fracasa: comida asiática con picante moderado, ceviches con mango, quesos azules jóvenes. Si vienes a alguno de nuestros wine bar y restaurante, pídelo con la tabla de quesos y prueba la combinación con un Roquefort. A los tintos dales aire. Tanto el Syrah 2019 como el Cabernet Franc ganan mucho con media hora de decantación. Y un apunte de guarda: la vendimia en el Choapa va de marzo a junio, bastante más tarde que en la zona central. Eso significa que las añadas recientes llegan al mercado con algo de retraso — no te alarmes si el blanco disponible es de hace dos años. En esta cepa, ese tiempo suma. Preguntas frecuentes sobre Viña Choapa ¿Dónde queda el Valle del Choapa? En el sur de la región de Coquimbo, en la provincia del Choapa, con las áreas de Salamanca e Illapel. La bodega de Viña Choapa está en Panguesillo, comuna de Salamanca, a unos 312 kilómetros al norte de Santiago. ¿Desde cuándo es denominación de origen? Desde el Decreto de Agricultura n.º 464 del 14 de diciembre de 1994, que fijó la zonificación vitícola de Chile. ¿Qué cepas se cultivan en el Choapa? Sobre todo cepas moscatel de origen pisquero (Pedro Jiménez, Moscatel de Austria, de Alejandría y Rosada) y, en tintas, Syrah, Cabernet Franc y Cabernet Sauvignon. ¿Pedro Jiménez es lo mismo que Pedro Ximénez de Jerez? No. La Pedro Jiménez chilena es una variedad distinta, tradicionalmente destinada al pisco, que aquí se vinifica en seco. El Pedro Ximénez andaluz produce vinos dulces oxidativos. ¿Dónde comprar vinos de Viña Choapa en Santiago? En Les Dix Vins, tanto online como en nuestras tiendas. Puedes ver la colección completa de Viña Choapa aquí y revisar también nuestras ofertas del mes. Despachamos en Santiago el mismo día para pedidos realizados antes de las 14:00 h, de lunes a sábado. ¿Se puede visitar la viña? Sí. Viña Choapa está abierta al enoturismo con reserva previa. Por qué vale la pena Chile tiene un problema de imagen al internacional: se le conoce por Cabernet Sauvignon del Maipo y Carmenère, y punto. Pero el país real del vino está en los márgenes — en el Itata con País y Cinsault, en Huasco con los blancos del desierto, y en este corredor de montaña donde una familia decidió que las uvas del pisco merecían una botella propia. Como dice la propia viña: pequeños valles transversales en un clima de estepa cálida, empedrados por tradiciones campesinas, que forjan viñedos en altura. Eso, embotellado, cuesta menos de diez mil pesos. → Descubre todos los vinos de Viña Choapa en Les Dix Vins
Copa de vino tinto carménère chileno a encontrar en Les Dix Vins, tu vinoteca y vino bar favorito

Carménère: guía completa de la cepa emblema de Chile

en sept 15 2026
Carménère: la cepa que Chile salvó del olvido Durante 130 años el mundo la dio por muerta. Sobrevivió escondida en los viñedos del valle central chileno, confundida con otra uva y vinificada bajo un nombre que no era el suyo. Hoy es la firma varietal de un país entero. Esta es la historia del carménère, cómo reconocerlo en la copa y qué botellas vale la pena abrir.   Un fantasma bordelés Antes de ser chilena, el carménère fue francesa. Formaba parte del sexteto clásico de variedades tintas de Burdeos y era especialmente apreciada en el Médoc, donde se la valoraba por el color intenso y profundo que aportaba a los ensamblajes. Se la conocía también como "grande vidure", y su nombre —según la etimología más repetida— remite al carmín de sus hojas en otoño. Su problema era agronómico, no enológico. El carménère brota temprano, madura tarde y es sensible al corrimiento de flor: en el clima atlántico de Burdeos, lluvioso y de otoños inciertos, rara vez alcanzaba madurez completa. Cuando la filoxera arrasó los viñedos europeos a fines del siglo XIX y hubo que replantar todo sobre portainjertos americanos, nadie se tomó la molestia de reponer una variedad tan caprichosa. El carménère simplemente no volvió. Se lo declaró prácticamente extinto. Lo que nadie sabía es que ya se había mudado. El error que duró 130 años A mediados del siglo XIX, la aristocracia agrícola chilena importó material vegetal desde Burdeos: cabernet sauvignon, merlot, sauvignon blanc. Entre esas plantas viajaron, mezcladas y sin etiquetar correctamente, miles de estacas de carménère. Llegaron a un país aislado por el desierto, la cordillera y el océano, donde la filoxera nunca prosperó. Allí las plantaron junto al merlot, y allí se quedaron. Durante décadas los enólogos chilenos notaron algo raro. El "merlot chileno" no se parecía al merlot francés: maduraba semanas más tarde, tenía más color, más estructura y un carácter herbal inconfundible. Se habló incluso de un estilo propio. Nadie sospechó que se trataba, literalmente, de otra uva. El 24 de noviembre de 1994, el ampelógrafo francés Jean-Michel Boursiquot recorría los viñedos de Viña Carmen, en Alto Jahuel, Valle del Maipo. Las parras estaban en floración. Le bastó mirar los estambres y la pigmentación rojo-anaranjada de los brotes para decir en voz alta lo que cambiaría la historia del vino chileno: eso no era merlot. Era carménère, la cepa perdida de Burdeos. La reacción inicial no fue de fiesta, sino de pánico comercial: Chile exportaba merlot y de pronto buena parte de ese merlot no existía. Las primeras botellas salieron al mercado bajo el nombre Grande Vidure para no espantar a los importadores. Tomó años entender que aquel accidente era, en realidad, el mejor activo de marketing que la industria chilena tendría jamás. Desde 2014, el 24 de noviembre se celebra como Día Mundial del Carménère. Por qué Chile y no otro lugar Que el carménère sobreviviera aquí fue azar. Que prospere, no. La variedad necesita exactamente lo que el valle central chileno ofrece: una temporada de crecimiento larga y un otoño seco. El carménère puede necesitar entre dos y cuatro semanas más que el cabernet sauvignon para madurar por completo, y a veces se vendimia entrado mayo. En Burdeos eso equivale a jugarse la cosecha a las lluvias. En Chile, con veranos secos, noches frescas por influencia andina o pacífica y otoños estables, esas semanas extra son un regalo: la uva termina de madurar sin perder acidez. Hoy Chile concentra la mayor superficie plantada del mundo de esta variedad —alrededor de 10.000 hectáreas según los catastros vitícolas del SAG de los últimos años— y se mantiene entre las cuatro cepas más plantadas del país, junto al cabernet sauvignon, el sauvignon blanc y el país. Prácticamente todo el carménère del planeta se embotella aquí. Existen plantaciones marginales en Italia, Argentina y China, pero la cepa es chilena por adopción y por escala. Cómo reconocer un carménère en la copa A la vista Capa alta, casi opaca. Rojo rubí profundo con ribete violáceo intenso, más púrpura que el cabernet sauvignon de la misma edad. Es una de las uvas tintas con mayor concentración de materia colorante. En nariz Aquí está su firma. El carménère combina tres registros: Fruta negra madura: ciruela, mora, arándano, a veces guinda en versiones más frescas. Especia y tostado: pimienta negra, cacao, tabaco, café, café con leche en las versiones más criadas en barrica. El registro verde: pimiento rojo asado, morrón, hoja de tomate, tierra de hoja. Ese tercer registro es el más malentendido. Proviene de las metoxipirazinas, compuestos aromáticos que la uva degrada a medida que madura. Un carménère con pirazinas integradas —pimiento asado, no pimiento crudo— es un vino con tipicidad y complejidad. Un carménère verde, amargo y agresivo es un vino mal madurado. La diferencia entre ambos es, casi siempre, la decisión del enólogo sobre cuándo vendimiar. En boca Cuerpo medio a alto, textura notablemente sedosa y taninos redondos, dulces y poco agresivos —la gran diferencia frente al cabernet sauvignon, que es más anguloso y firme. La acidez suele ser moderada; por eso los mejores ejemplares provienen de sitios que aporten frescor: altura, influencia costera, suelos pobres o vendimias tempranas bien calculadas. Carménère vs. merlot vs. cabernet sauvignon Carménère Merlot Cabernet Sauvignon Color Muy intenso, violáceo Medio, rubí Intenso, granate Aroma típico Pimiento asado, ciruela, cacao Ciruela, frutilla, floral Grosella negra, cedro, menta Taninos Redondos y sedosos Suaves Firmes y estructurados Acidez Moderada Media Media-alta Maduración Tardía (abril-mayo) Temprana Media Los terruños: no hay un carménère, hay varios Este es el punto que más ha cambiado en los últimos quince años. El carménère dejó de ser una categoría única para volverse un mapa. Valle de Cachapoal (Peumo y alrededores). El clásico. Suelos arcillosos, clima cálido y protegido: da los carménère más opulentos, carnosos y generosos, con fruta negra confitada y taninos de terciopelo. Es la zona de referencia para la expresión más "golosa" de la cepa. Valle de Colchagua (Apalta, Los Lingues, Lolol). Diversidad pura. Los Lingues, hacia la cordillera, aporta frescor de altura y notas herbales finas; Lolol, hacia la costa, con suelos graníticos, entrega taninos más firmes e incisivos y una acidez más marcada. Apalta, en sus laderas de granito descompuesto, da algunos de los tintos más concentrados del país. Alto Maipo (Huelquén, Pirque, Buin). Suelos aluviales y coluviales, amplitud térmica alta. Carménère más mineral, vertical y elegante, con taninos pulidos y un perfil menos exuberante que el de Cachapoal. Es la zona donde la cepa demuestra que también puede ser fina. Valle del Maule y secano interior. Viñedos viejos, a veces de secano, que dan versiones más austeras, sápidas y de menor grado alcohólico. Es el frente experimental de la cepa. Zonas costeras (Aconcagua Costa, Colchagua costa). La apuesta más reciente: ciclos largos y fríos que retienen acidez y producen carménère de perfil fresco, floral y especiado, con menos alcohol. Divide opiniones, pero es donde está la conversación interesante. Cómo servirlo (y los errores que arruinan la botella) Temperatura: 16-17 °C. El error más común en Chile es servirlo a temperatura ambiente de verano. A 22 °C el alcohol se dispara, la fruta se aplana y las notas verdes se vuelven amargas. Veinte minutos en la heladera antes de servir cambian el vino por completo. Decantación: sí, casi siempre. Treinta a sesenta minutos en decantador redondean los taninos y ordenan la nariz. En etiquetas de guarda con diez o más años, decantar suave y solo para separar sedimento. Copa: bordelesa de cáliz amplio. Necesita superficie de contacto con el aire. Guarda: los carménère de entrada están hechos para beberse jóvenes, dentro de sus primeros tres a cinco años. Los íconos, de viñedos de bajo rendimiento y crianza cuidada, evolucionan muy bien entre ocho y quince años, ganando notas de tabaco, cuero y sotobosque. Maridaje: el vino más chileno de la mesa chilena El carménère tiene una ventaja injusta sobre otras cepas: sus taninos amables y su punta especiada lo hacen compatible con platos que dejan fuera a tintos más severos. Cocina chilena. Pastel de choclo (el dulzor del choclo dialoga con la fruta madura), empanadas de pino, carne mechada, porotos granados, costillar. Si esta semana están armando el menú del 18, el carménère es la respuesta menos obvia y más acertada: aguanta el asado sin pelear con los ajíes ni con la ensalada chilena. Parrilla. Entraña, palanca, lomo vetado. La grasa de la carne pule el tanino; el ahumado de la parrilla se encuentra con las notas de pimienta y cacao. Especias y comida étnica. Cordero al romero, tajine, cocina peruana con ají amarillo, mole. El carménère tolera la especia mucho mejor que un cabernet. Verduras y vegetales asados. Berenjena, pimentón asado, portobello: el registro herbal de la cepa se alinea en vez de chocar. Es uno de los pocos tintos que funciona con cocina vegetariana de carácter. Quesos. Aquí conviene ser preciso. El carménère joven y frutoso va con quesos semiduros de sabor medio —un Tomme de Savoie, un Cantal joven, un Ossau-Iraty—. Los carménère de guarda, con más estructura, se la juegan con un Comté de 24 meses o un Mimolette vieja. Con azules muy potentes o cabras frescas, mejor buscar otra cosa. La selección de nuestros sommeliers Elegimos cinco etiquetas que muestran el arco completo de la cepa, desde el carménère cotidiano hasta el que hay que guardar. Todas están disponibles en nuestra tienda online con despacho el mismo día en la Región Metropolitana si el pedido entra antes de las 14:00 hrs. Para partir: el carménère de todos los días Marty – Chaka, Carménère 2021 · Valle de Cachapoal - El proyecto personal del francés Pascal Marty —el hombre que desarrolló Almaviva y diseñó Lota— aplicado a un tinto de precio popular. Tiene todos los marcadores de la cepa en su sitio: nota herbal genética, fruta roja jugosa, textura suave de taninos moldeados por un año cálido. Claridad varietal a un precio más que justo. El mejor punto de entrada si nunca han prestado atención al carménère. Andes Plateau – Cota 400, Carménère 2022 · Valle de Cachapoal - Directo, frutal y sin pretensiones. Para la parrilla del fin de semana, para llevar de invitado, para tener siempre una botella de reserva en casa. El escalón intermedio Alchemy Wines – Carménère 2022 · Valle de Cachapoal - El Cachapoal en su versión más reconocible: capa alta, fruta negra madura, especia dulce y taninos de terciopelo. Un carménère goloso e intenso, del tipo que convence a quienes creían no gustarles la cepa. Pide carne roja y paciencia de media hora en decantador. Lo artesanal Artesano – Carménère 2021 · Valle de Cachapoal - Patricio Letelier hace vinos a mano, en pequeñas cantidades y hasta en botellas de forma particular. Este es su clásico: 100% carménère, la versión más herbal de nuestra selección, con pimiento rojo nítido, cuerpo ligero y un retrogusto a frutas rojas secas. Un vino de autor, para quien busca carácter antes que perfección. El ícono Viñedo Escorial – Antiyal, Carménère 2021 · Alto Maipo, Huelquén - La cuvée más ambiciosa de Álvaro Espinoza, pionero de la viticultura orgánica y biodinámica en Chile y, no por casualidad, el enólogo que estaba en Viña Carmen en 1994 cuando se redescubrió la cepa. Proviene de viñedos plantados en 2003 sobre suelos aluviales y coluviales, y se cría un año en huevos de concreto, sin barrica: nada se interpone entre la uva y la copa. De la cosecha 2021 se hicieron unas 3.300 botellas. Pese a ser un año cálido, se siente vibrante y fresco, de taninos pulidos y notas herbales que aportan complejidad en lugar de verdor. Si quieren entender por qué esta cepa importa, es esta botella. Disponible también en caja de 6 unidades. Y el gran ensamblaje Almaviva 2023 · Puente Alto, Valle del Maipo - El joint venture entre Baron Philippe de Rothschild y Concha y Toro, y el vino que probó que Chile podía jugar en la primera división mundial. Un ensamblaje bordelés donde el carménère aporta color, volumen medio y ese toque especiado que lo distingue de cualquier Burdeos. La referencia obligada para entender el rol de la cepa en los grandes ensamblajes chilenos. 👉 Ver toda nuestra selección de vinos chilenos · Tintos · Ofertas vigentes Preguntas frecuentes sobre el carménère ¿Por qué el carménère sabe a pimiento? Por las metoxipirazinas, compuestos aromáticos naturales de la uva que se degradan con la madurez. En un vino bien logrado aparecen como pimiento rojo asado y aportan complejidad; cuando la uva se cosecha antes de tiempo, dominan como pimiento crudo y amargor. ¿Cuál es la diferencia entre carménère y merlot? Son variedades distintas que se confundieron durante 130 años en Chile. El carménère madura varias semanas más tarde, tiene más color, más estructura y ese registro herbal-especiado característico. El merlot es más temprano, más suave y de perfil frutal más directo. ¿A qué temperatura se sirve el carménère? Entre 16 y 17 °C. Servirlo más caliente exagera el alcohol y las notas verdes. ¿Cuánto tiempo se puede guardar un carménère? Los vinos de entrada, de tres a cinco años. Los íconos de viñedos de bajo rendimiento y crianza cuidada evolucionan bien entre ocho y quince años. ¿Con qué se acompaña el carménère? Carnes rojas a la parrilla, pastel de choclo, empanadas, cordero con especias, verduras asadas y quesos semiduros de sabor medio como un Tomme o un Comté joven. ¿Cuándo se celebra el Día del Carménère? El 24 de noviembre, aniversario del día en que Jean-Michel Boursiquot identificó la cepa en Viña Carmen en 1994. La celebración se instauró formalmente en 2014. Pruébenlo con nosotros Todas las semanas rotamos diez vinos por copa en nuestros wine bar de Vitacura 2935 y MUT (piso 3), y siempre hay algún carménère en la rotación. Es la mejor forma de comparar dos terruños lado a lado antes de decidir qué botella llevarse a casa. Nuestros sommeliers están para eso. Ver ubicaciones y reservar · Comprar carménère online Bebe con moderación. Prohibida su venta a menores de 18 años.
¡Viva el queso! Roquefort AOC

¡Viva el queso! Roquefort AOC

en ene 20 2026
A menudo llamado el «rey de los quesos», el roquefort DOP es un queso de pasta azul elaborado con leche cruda de oveja entera. También debe su tipicidad a las cuevas de curado del roquefort, un ecosistema único en el mundo. El roquefort fue el primer queso de Francia en recibir una AOC (por las siglas en francés de «denominación de origen controlada») en 1925, y durante mucho tiempo contó con protección real. La historia de este queso, a menudo llamado el «rey de los quesos», se remonta al menos al siglo XI, cuando se menciona por primera vez. En 1411, Carlos VI garantizó el monopolio del proceso de curado a los habitantes de Roquefort-sur-Soulzon, en las cuevas del pueblo. Protegido regularmente por decretos reales, recibió el apoyo del Parlamento de Toulouse en 1666 contra las imitaciones que ya entonces florecían.   Aunque la zona de producción de la leche de oveja utilizada —exclusivamente de la raza lacaune— se extiende a lo largo de más de 100 km alrededor de Roquefort-sur-Soulzon, el proceso de curado solo está autorizado en el pueblo para obtener la DOP. Debe realizarse en una red de cuevas muy específica. El desprendimiento de la meseta del Combalou creó una red subterránea en la que los habitantes construyeron bodegas, ventiladas por fallas naturales, llamadas «fleurines», que funcionan como chimeneas. Este ecosistema garantiza una temperatura constante y una humedad ideal para el desarrollo del Penicillium roqueforti, un hongo presente únicamente en las cuevas de Roquefort y responsable de las vetas azules del queso.   Primero se cuaja la leche, luego se corta la cuajada, se remueve y se escurre. En el momento del moldeo, se añade Penicillium roqueforti. El desuerado se realiza en los moldes, sin prensar, y los quesos se giran regularmente y se salan en seco. A continuación, se envían a la cueva de curado, donde se exponen sin cubrirse y se pinchan con largas agujas, para favorecer el desarrollo de los mohos. Cuando el jefe de bodega considera que este desarrollo es suficiente, los quesos se envuelven en papel de aluminio para detener la progresión del hongo y se envían a una bodega fría para finalizar su curado.    Te recomiendo combinarlo con blancos dulces como Sauternes, Gewurztraminer o Pinot Gris de Alsacia, o Late harvest chilenos. El dulce del vino contrabalancea con el lado salado del queso. Probaló igualmente con Oporto... una delicia! Harley Sierakoski, SOMMELIER, ESCUELA SOMMELIER 2
Guía de introducción a los quesos franceses

Guía de introducción a los quesos franceses

en ene 20 2026
  Exploremos juntos el mundo de los quesos franceses, donde confluyen tradiciones centenarias y pasión por la calidad. Desde la suave cremosidad del Brie de Meaux hasta el fuerte carácter del Roquefort, la variada selección que se encuentra en una tabla de quesos francesa refleja los ricos paisajes de sus orígenes. El ex-presidente francés Charles de Gaulle dijo una vez con humor:   ¿Cómo se puede gobernar un país con 365 tipos de queso? Charles de Gaulle, Ex-presidente francés   De hecho, esta ingeniosa observación capta la notable amplitud y diversidad de los quesos franceses. Las variedades blandas y cremosas, como el Camembert de Normandie, tienen un interior tierno y una corteza aterciopelada que marida de maravilla con pan o frutos secos. Los quesos duros, como el Comté y el Emmental de Savoie, revelan texturas densas y perfiles añejos que elevan cualquier plato... especialmente cuando se funden. Tampoco hay que olvidar los quesos de cabra y oveja: la bûche de chèvre y el rico Ossau-Iraty presentan sabores distintos que pueden disfrutarse en ensaladas... ¡o como delicias por sí solas, por supuesto! No sé para ti, pero a nosotros ya se nos ha abierto el apetito...En los próximos artículos, te detallamos los mas famosos quesos franceses!   
Variedades de uvas: Uvas Tintas de Francia

Variedades de uvas: Uvas Tintas de Francia

en ene 20 2026
  Algunos vinos de Francia, tanto blancos como tintos, son en muchos casos el máximo exponente de la calidad que se puede conseguir con una determinada variedad o variedades y se han convertido en el referente frente al que se miden el resto de los vinos elaborados con esas mismas uvas a lo largo del mundo. El hecho de que hablemos de referente implica que estas uvas se han expandido por el resto de regiones del vino de todo el mundo como ninguna otra variedad de Italia o España lo ha conseguido, y en las escasas ocasiones que éstas han sobrepasado sus fronteras nunca ha sido con el éxito de las francesas. Hasta hace unos pocos decenios ninguna región del vino en el mundo se atrevía a discutir la supremacía de los vinos de Burdeos o Borgoña elaborados con sus variedades estrella. Desde esos tiempos hasta ahora hemos visto aparecer, crecer y madurar regiones, en eso que en el vino se ha dado en llamar Nuevo Mundo, que se han sacudido los complejos y ofrecen vinos de elevada calidad elaborados con esas mismas variedades.Para que podamos conocer un poco más estos vinos vamos a repasar la distribución de las diferentes variedades tintas que podemos encontrar en las distintas regiones del vino francesas. Hasta hace unos años la ampelografía era la ciencia que se encargaba de identificar y clasificar las diferentes vides a la vez que intentaba dibujar los diferentes parentescos entre ellas. En los últimos tiempos el análisis genético ha acudido en nuestra ayuda y hemos logrado establecer, y también romper, relaciones entre variedades con una certeza nunca vista hasta ahora. Estos estudios de ADN de la vid han revelado sorprendentes parentescos entre las principales variedades de Francia que nos hablan de la gran movilidad que la vid ha tenido a lo largo de la historia, tanto dentro de su territorio como con los países vecinos.El gran grupo de las variedades principales del suroeste de Francia tiene como común denominador a Cabernet Franc ya que entre sus descendientes se encuentran Merlot, Carmenère, Malbec y Cabernet Sauvignon, siendo éste último a su vez también descendiente de Sauvignon Blanc. Sin lugar a dudas Cabernet Franc es una de las variedades más antiguas de Burdeos y recientes estudios genéticos apuntan a que su origen podría estar relacionado con Hondarribi Beltza, una uva tinta originaria del País Vasco. Por su parte la mayoría de la uvas de la mitad norte de Francia tienen relación con Pinot Noir, cuyos ancestros aún son desconocidos. Siempre se ha apuntado que esta variedad tiene una gran capacidad de mutación pero los estudios genéticos han mostrado que Pinot Noir así como el resto de la gran familia de Pinots tienen las mismas huellas genéticas por lo que todos deberían considerarse como mutaciones que se han producido a partir de una sola variedad inicial, bautizada Pinot, a lo largo de cientos de años y no como mutaciones específicas de Pinot Noir. Pinot, junto con Gouais Blanc, estaría así emparentado con múltiples descendientes como Chardonnay o Gamay y a través de la también antigua variedad blanca Savagnin, estaría a su vez relacionado con Chenin Blanc y Sauvignon Blanc. Por su parte algunas de las principales uvas del sureste de Francia, Garnacha y Monastrell, llegaron desde España atravesando los Pirineos mientras que en el noreste Riesling  lo hizo desde Alemania.Los principales vinos tintos de Francia se elaboran con pocas variedades, aún con menos que las utilizadas para los vinos blancos. Estas variedades de uva se distribuyen, de norte a sur y de este a oeste, principalmente en función de su capacidad de madurar en las condiciones climáticas y suelos de las diferentes regiones. En algunas de estas regiones las condiciones pueden ser tan duras que sólo una variedad madurará y será protagonista única en sus vinos mientras que en otras regiones los pequeños cambios topográficos o de suelo permitirán que más de una variedad pueda alcanzar la maduración necesaria para elaborar vinos de calidad.    Este hecho ha configurado un viñedo en el que cada región del vino en Francia se apoya en variedades de uva generalmente diferentes a las que encontramos en las regiones vecinas. Gonzalo Verdejo, SOMMELIER, ESCUELA SOMMELIER 3 & WSET 3 Hasta hace unos pocos años nadie hubiera discutido que el título de variedad tinta de mayor prestigio de Francia era para Cabernet Sauvignon. Los aristocráticos vinos de Burdeos han basado históricamente su reputación en las características que esta variedad les aporta y en la capacidad de evolución y guarda que ofrece. Este prestigio ganado a lo largo de su historia ha sido su principal pasaporte para convertirse en la variedad más plantada del mundo. Burdeos y Cabernet Sauvignon siempre han sonado como sinónimos pero la realidad es bien distinta. Es cierto que los vinos tintos de Burdeos se elaboran con esta variedad pero también con una enorme aportación de Merlot y una menor de Cabernet Franc, Petit Verdot, Malbec y Carmenère. La Margen Izquierda concentra una buena parte del viñedo de Cabernet Sauvignon ya que ofrece las mejores condiciones para su maduración, en zonas como Pauillac y St julien. Esta variedad también colabora, en menor medida, en los vinos de la Margen Derecha, principalmente Pomerol, y además está muy presente en los vinos genéricos de Burdeos.   Las regiones más meridionales de Francia, como Provenza, Sudoeste y Languedoc, también tienen plantaciones de Cabernet Sauvignon para sus vinos de mezclas aunque en las dos últimas podemos encontrar algunos ejemplos de vinificación por separado. Pese a que Cabernet Franc no figura entre las variedades estrella de Burdeos habitualmente tiene una importante participación como uva minoritaria de calidad en muchas de sus mezclas, tanto en los vinos de la Margen Izquierda como en los de la Margen Derecha. Sin embargo es en la región de Loira donde ha conseguido su mayor protagonismo ya que los vinos de varias de sus zonas ubicadas en el centro, destacando Chinon y Saumur, se elaboran con Cabernet Franc como principal ingrediente. Aunque las variedades Malbec y Tannat encontraron hace muchos años un exitoso y nuevo hogar en Argentina y Uruguay aún podemos encontrar unos pocos vinos elaborados con ellas en el Sudoeste de Francia. De los elaborados con Malbec, en mezcla con otras variedades entre las que también se incluye Tannat, destacan los de Cahors y entre los elaborados con Tannat, mezclado con otras variedades minoritarias, gozan de prestigio los de Madiran. De unos años a esta parte ha comenzado a ponerse en tela de juicio que Cabernet Sauvignon deba seguir manteniendo el título, antes comentado, de variedad más prestigiosa de Francia.    La variedad que ha desafiado este reinado no es otra que Pinot Noir. Esta variedad es la dominante absoluta de la región de Borgoña, de donde es supone originaria, y allí elabora algunos de los vinos tintos más caros, limitados y perseguidos del mundo en uno de los viñedos más fascinantes de Francia. Las condiciones de maduración son muy importantes para esta variedad por lo que fuera de Borgoña es casi imposible acercarse a los vinos que se elaboran en Côte de Nuits, con Vosne-Romanée, Chambolle-Musigny o Gevrey-Chambertin como ejemplos. Pinot Noir se vinifica siempre en solitario, como ha venido haciéndose durante siglos, y con poca intervención para que en sus vinos se expresen las sutiles diferencias de cada una de las pequeñas parcelas que componen el mosaico del viñedo de Borgoña.   También podemos encontrar pequeños focos de producción de esta uva en la zona más oriental de la región de Loira, concretamente en Sancerre, donde se vinifica en solitario así como en la pequeña región de Jura habitualmente mezclada con Poulsard y Trousseau.   Pinot Noir también juega un papel muy importante en Champagne, donde es la variedad más plantada con una superficie muy superior incluso a la que ocupa en Borgoña, junto a la blanca Chardonnay y la tinta Meunier en la elaboración de los afamados vinos espumosos de la región. Gonzalo Verdejo, SOMMELIER, ESCUELA SOMMELIER 3 & WSET 3   Habitualmente se elabora en mezcla con las otras variedades pero en ocasiones se vinifica por separado por su gran capacidad para expresar las diferencias que presentan distintas parcelas de terreno, en ocasiones vecinas. Algunos vinos tintos del sur de Borgoña no se elaboran con Pinot Noir sino con Gamay. Esta variedad destaca como responsable única de los vinos de la región de Beaujolais, situada aún más al sur, que por sus condiciones climáticas y fundamentalmente de suelo puede ofrecer muy buenos resultados. Gamay, cuyo origen también parece estar ligado a Borgoña, es capaz de ofrecer sus mejores ejemplos en los vinos que destacan en sus etiquetas, además de Beaujolais, el nombre de alguno de los diez municipios donde se producen, entre los que destacan Morgon, Juliénas o Moulin-à-Vent. En la región de Loira también se puede encontrar Gamay, principalmente elaborado en mezclas, en algunos enclaves concretos, El mayor prestigio entre las uvas tintas de Francia quizá se lo tengan que disputar o repartir Cabernet Sauvignon y Pinot Noir pero la variedad tinta más plantada en el país es Merlot. Esta uva, por su superficie de plantación, también es la principal responsable de los vinos de Burdeos. Merlot es la gran dominante de los viñedos de la Margen Derecha, en zonas como Pomerol o Saint Émilion, donde consigue sus mejores maduraciones. Los vinos suelen están elaborados mayoritariamente con Merlot aunque pocas veces se vinifica sola ya que habitualmente puede encontrarse en la mezcla una pequeña parte de Cabernet Franc y Cabernet Sauvignon e incluso aún en menor medida de Malbec y Petit Verdot. Los vinos de la Margen Izquierda siempre han basado su prestigio en Cabernet Sauvignon pero la realidad es que Merlot es ya la uva más plantada en la zona y exceptuando a los grandes vinos de los más prestigiosos Châteaux esta variedad es la principal responsable en las mezclas. Merlot también juega un papel en las mezclas de los vinos del Sudoeste y encontraremos en muchas ocasiones su aportación en los vinos tintos de mezclas de Languedoc. En la región de Ródano se entiende el vino de manera muy diferente en función de que nos encontremos en la mitad norte o en la sur. En Ródano Norte la elaboración de vinos tintos descansa sobre una sola variedad. Syrah se elabora en solitario en zonas como Cornas pero que en ocasiones se mezcla con pequeñas proporciones de uvas blancas, con Viognier en el caso de Côte Rotie, o con Marsanne y Roussanne en el caso de Hermitage. También encontraremos Syrah en la mitad sur de Ródano pero aquí perderá su protagonismo porque todos los vinos de esta zona se elaboran en mezclas de multitud de variedades aunque siempre tendremos que contar con que Garnacha es su principal ingrediente. Los vinos tintos de Châteauneuf-du-Pape, los más afamados de la mitad sur de Ródano, pueden elaborarse hasta con trece variedades autorizadas pero Garnacha y Monastrell serán las uvas principales y mayoritarias.  
Variedades de uvas: Uvas Blancas de Francia

Variedades de uvas: Uvas Blancas de Francia

en ene 20 2026
  En Francia, como en el resto de Europa, desde tiempos remotos los viñedos estaban habitualmente plantados con multitud de variedades. Se entremezclaban en el mismo viñedo variedades de uvas blancas con tintas y variedades de ciclos madurativos más cortos con otras de ciclos más largos. Este sistema de plantación garantizaba que todos los años, independientemente de que las condiciones meteorológicas fuesen más o menos benignas, habría una producción mayor o menor de uvas para vendimiar y elaborar vino. Es importante recordar que durante cientos de años el vino ha formado parte de la dieta diaria, como otro alimento más.Durante incontables años los viticultores de cada una de las regiones del vino pudieron probar la capacidad del terreno, junto a su clima asociado, para madurar las diferentes variedades de uva que tenían a su disposición. Seleccionando aquellas variedades que ofrecían maduraciones consistentes a lo largo de los años así como las mutaciones que se producían de forma espontánea conformaron el viñedo hasta que fue devastado por la llegada a Europa, en la segunda mitad del siglo XIX, de la filoxera. Todo el viñedo del continente europeo queda progresivamente arrasado por el parásito hasta que se comienza a utilizar la vid injertada con patrón americano. A partir de esta plaga se ofrece la posibilidad única de configurar un viñedo partiendo desde cero en lugares que ya llevaban cientos de años elaborando vino. La elección de la variedad o variedades de uva que cada región hizo para replantar su viñedo se basó en diferentes razones que abarcan desde los rendimientos, en las más interesadas en el volumen de producción, hasta la presencia continuada de esas uvas en el viñedo, en las más aferradas a sus raíces históricas. Estas elecciones tuvieron como efecto colateral una drástica reducción del número de variedades presentes en el viñedo, tanto en el francés como en el del resto de Europa, con la consiguiente pérdida de la diversidad que las mutaciones espontáneas o la selección masal del viticultor había generado durante incontables años. En este momento histórico se dibujaron las características del viñedo francés, que a lo largo de más de cien años ha sufrido escasas variaciones, hasta que en los últimos años hemos presenciado que algunas regiones con menores restricciones legales y poca tradición histórica han plantado determinadas variedades, que no estaban presentes en sus viñedos, principalmente por motivos comerciales.   En la actualidad el viñedo de Francia está plantado con cientos de variedades, que en muchas ocasiones son originarias del propio país, repartidas en un tercio de su superficie para las variedades blancas y dos tercios para las tintas. Miguel Pontrelli, SOMMELIER, WSET 2   Las regiones del vino más importantes, pese a la gran diversidad de variedades existente, sólo usan en total alrededor de una decena de uvas blancas y otras tantas tintas cómo variedades principales que predominan en sus vinos. Así mismo una buena parte de las regiones no elaboran sus vinos con una sola variedad principal sino que frecuentemente utilizan más de una, en unas ocasiones vinificándolas por separado y en otras mezclándolas entre ellas en diferentes proporciones. También es frecuente que esa variedad o variedades principales se complementen con otras, mezcladas en menores proporciones, para añadir sutiles diferencias a los diversos vinos de cada región. Comenzaremos nuestro recorrido por Francia con un repaso a las variedades blancas más utilizadas para elaborar vino en sus diferentes regiones.   La producción en Francia de vinos blancos secos de calidad se concentra principalmente en regiones situadas al norte del país ya que esta zona dispone de unas condiciones climáticas más frescas que favorecen las variedades blancas. La producción se distribuye principalmente entre Borgoña, Loira y Alsacia. Los vinos blancos de estas regiones se caracterizan, a diferencia de lo que sucede en el resto del país, por estar elaborados con una sola variedad de uva. Esto no implica que en cada una de estas regiones haya una sola variedad de uva sino que a pesar de que haya distintas variedades estas no suelen mezclarse. También podemos destacar que cada una de estas tres regiones tiene sus propias y diferenciadas variedades de uva que no comparte con las otras dos, salvo pequeñas excepciones. Otra de las regiones importantes en la producción de vinos blancos es Burdeos, aunque aquí los vinos se elaboran habitualmente en mezcla de variedades. Las regiones del resto de la mitad sur del país, Sudoeste, Ródano, Languedoc y Provenza, producen menos vinos blancos de calidad ya que las condiciones climáticas son menos propicias y lo hacen también mayoritariamente en mezclas de variedades de uvas distintas a las que se utilizan en las regiones citadas anteriormente. La región mediterránea de Languedoc ha experimentado un crecimiento de plantaciones blancas en los últimos tiempos, principalmente por motivos comerciales.Aunque anteriormente hemos destacado que la mayoría de las variedades de uva que se utilizan en el viñedo francés tienen su origen en el propio país nos vamos a encontrar con la paradoja de que la uva blanca más plantada en Francia, con gran diferencia sobre las demás, es originaria de Italia. La variedad Ugni Blanc, conocida como Trebbiano Toscano en Italia, lleva sin embargo un buen puñado de siglos en el viñedo francés. Ugni Blanc probablemente sea una gran desconocida para muchos de los lectores y no sería de extrañar porque la mayoría de la producción de esta uva se dedica a la vinificación de vinos utilizados posteriormente en la destilación del Cognac. En ocasiones esta uva también se utiliza, de forma anónima, en las mezclas de variedades que elaboran los vinos blancos más básicos de Burdeos así como en los que se elaboran en buena parte de las regiones de la mitad sur del país.La uva blanca más extendida en Francia para la producción de vinos secos es Chardonnay. Esta variedad es una de las que goza de mayor popularidad y expansión en el mundo y en Francia se extiende desde la fría Borgoña del norte hasta el cálido Languedoc del sur. Su presencia en estas dos regiones, tan diferentes desde el punto de vista climático, nos indica la gran capacidad de adaptación que tiene esta variedad.    Borgoña está considerada como la cuna de origen de Chardonnay y podemos encontrar a lo largo de esta región vinos muy diferentes elaborados con las distintas condiciones climáticas, suelos y técnicas de vinificación de sus zonas. Miguel Pontrelli, SOMMELIER, WSET 2 Desde los Chablis del norte hasta los Mâcon del sur, en ocasiones elaborados también con la minoritaria uva blanca Aligoté, pasando por algunos de los más prestigiosos y caros vinos franceses de Chardonnay que se producen en Côte de Beaune, en zonas como Puligny-Montrachet o Meursault. No lejos de Borgoña, los vinos de la pequeña región de Jura, tanto secos como espumosos, se elaboran en muchas ocasiones con Chardonnay. La variedad estrella de la región es la autóctona Savagnin, una de las más antiguas de Francia, por lo que en Jura podremos encontrar vinos elaborados con ambas uvas por separado o incluso combinadas. Hay plantaciones de Chardonnay en la casi totalidad de las regiones del vino restantes del país pero esta variedad ya no será la protagonista principal de sus vinos. La omnipresente Chardonnay, sin embargo, está ausente de Burdeos ya que legalmente tiene prohibida su plantación en toda la región.   Chardonnay también es la variedad blanca que junto con las tintas, Pinot Noir y Meunier, componen la base de los vinos espumosos de Champagne, que es la región del vino más septentrional de Francia. En ocasiones Chardonnay se vinifica por separado, en los Blanc de Blancs, pero lo habitual es que se combine con las tintas para elaborar estos extraordinarios vinos. A lo largo de toda Francia se elaboran espumosos por el método tradicional, con segunda fermentación en botella, que reciben el nombre genérico de Crémant unido al de la región de origen, como Alsacia, Jura o Loira, entre otras. Muchas regiones utilizarán sus variedades autóctonas para elaborar estos vinos espumosos pero en prácticamente todas Chardonnay jugará un papel importante como ingrediente de calidad, tanto en solitario como en mezcla con ellas. Otra de las variedades con gran superficie plantada en Francia es Sauvignon Blanc aunque la dispersión de esta variedad por el viñedo del país es mucho menor que en el caso de Chardonnay. Podemos encontrar vinos elaborados con esta uva principalmente en la región de Burdeos, en zonas como Pessac-Leognan, donde tiene mayor protagonismo en la elaboración de vino secos. Habitualmente Sauvignon Blanc se mezcla con menores cantidades de Sémillon y Muscadelle, en diferentes proporciones, según la zona. Esta proporción se invertirá con una parte mayor de Sémillon, variedad ampliamente plantada pero también muy circunscrita a Burdeos, en la elaboración de algunos vinos secos de la región. Donde Sémillon destaca sobre todas las demás es en la elaboración de vinos dulces de botrytis, o podredumbre noble, como los de la zona de Sauternes que están considerados entre los mejores del mundo. Aunque está ampliamente extendido que Sauvignon Blanc es autóctona de Burdeos, según las últimas investigaciones, parece que la región de Loira sería su lugar de origen. Dentro de la extensa región de Loira tenemos dos reconocidos enclaves, Sancerre y Pouilly-Fumé ubicados en la zona oriental más continental, que elaboran sus vinos con Sauvignon Blanc, diferenciándose con ello del resto de zonas.   Dentro de la región de Loira, que se extiende a lo largo de mil kilómetros junto al río que le da nombre, hay una gran variedad de terroirs con características climáticas muy diferenciadas que se expresarán a través de diferentes variedades de uva. Además de Sauvignon Blanc, otra parte de los vinos que se elaboran en Loira se basa en la uva Muscadet. Esta variedad, también conocida como Melon o Melon de Bourgogne ya que su origen se sitúa en Borgoña, es la principal responsable de los vinos elaborados en la zona occidental de Loira, próxima al Atlántico, en Muscadet-Sèvre-et-Maine por ejemplo. Chenin Blanc es la variedad de uva dominante en el centro de Loira, última zona que nos quedaba por citar. Con ella se puede elaborar todos los estilos de vinos, desde secos hasta espumosos y dulces, destacando en zonas como Savennières o Vouvray, y está considerada la uva estrella de Loira porque a lo largo de toda la geografía de Francia sólo se puede encontrar en esta región.   La esquina noreste de Francia tiene una marcada peculiaridad, tanto en sus variedades como en los estilos de vinos, que viene marcada por su proximidad con Alemania. En Alsacia, a diferencia del resto de Francia, la variedad de uva utilizada en la elaboración del vino sí destacará en la etiqueta. Quizá la variedad con mayor prestigio de la región de Alsacia sea la alemana Riesling que tradicionalmente se ha vinificado en un estilo diferente, más seco, al habitual al otro lado de la frontera. Además de Riesling las variedades más utilizadas en la región son Gewürztraminer, mutación de Savagnin según los últimos estudios genéticos, Pinot Gris y Muscat. Estas cuatro variedades tienen la capacidad de elaborar una amplia gama de estilos de vino, desde los más secos hasta los más dulces de cosechas tardías, en ocasiones de podredumbre noble. El resto de variedades blancas de prestigio en Francia se encuentras diseminadas entre las regiones del sur de Francia y en muchas ocasiones pueden encontrarse mezcladas con otras de inferior calidad. En el Sudoeste hay una gran producción de vinos blancos, que en la mayoría de las ocasiones se elaboran en mezclas, con uvas poco conocidas que raras veces figuran en las etiquetas. Dos de las variedades con más reconocimiento son Gros Manseng y Petit Manseng, que elaboran vinos interesantes en zonas como Jurançon o Irouléguy. La región de Ródano se divide en dos grandes mitades con importantes diferencias climáticas y de suelos. En la mitad norte de la región, más fresca, utilizan tres variedades blancas para elaborar sus vinos. Los que se elaboran más al norte tienen como uva destacada a Viognier que se vinifica en solitario, como en Condrieu. En ocasiones esta uva está plantada entre las variedades tintas y se vinifica junto a ellas para elaborar afamados vinos tintos. Los vinos blancos elaborados algo más al sur utilizan Marsanne y Roussanne, habitualmente mezcladas, que son las responsables del grueso de la producción, en zonas como Crozes-Hermitage. Las variedades blancas protagonistas en la mitad sur de Ródano, que presenta condiciones climáticas más cálidas, son diferentes a las del norte. Es habitual que todos los vinos blancos de esta mitad sur se elaboren en mezclas de diversas variedades, con Garnacha Blanca como principal ingrediente, que en su mayoría se comercializan como Côtes-du-Rhône. El problema de Ródano sur se hace extensivo a Provenza y Languedoc, regiones ubicadas aún más al sur, donde las cálidas condiciones climáticas hacen difícil obtener vinos blancos de calidad con las variedades tradicionalmente plantadas allí. Esta situación ha llevado a realizar nuevas plantaciones, principalmente en Languedoc, de variedades blancas de prestigio como Chardonnay o Sauvignon Blanc, principalmente por motivos comerciales.