Blog Les Dix Vins

¡Viva el queso! Roquefort AOC

¡Viva el queso! Roquefort AOC

en ene 20 2026
A menudo llamado el «rey de los quesos», el roquefort DOP es un queso de pasta azul elaborado con leche cruda de oveja entera. También debe su tipicidad a las cuevas de curado del roquefort, un ecosistema único en el mundo. El roquefort fue el primer queso de Francia en recibir una AOC (por las siglas en francés de «denominación de origen controlada») en 1925, y durante mucho tiempo contó con protección real. La historia de este queso, a menudo llamado el «rey de los quesos», se remonta al menos al siglo XI, cuando se menciona por primera vez. En 1411, Carlos VI garantizó el monopolio del proceso de curado a los habitantes de Roquefort-sur-Soulzon, en las cuevas del pueblo. Protegido regularmente por decretos reales, recibió el apoyo del Parlamento de Toulouse en 1666 contra las imitaciones que ya entonces florecían.   Aunque la zona de producción de la leche de oveja utilizada —exclusivamente de la raza lacaune— se extiende a lo largo de más de 100 km alrededor de Roquefort-sur-Soulzon, el proceso de curado solo está autorizado en el pueblo para obtener la DOP. Debe realizarse en una red de cuevas muy específica. El desprendimiento de la meseta del Combalou creó una red subterránea en la que los habitantes construyeron bodegas, ventiladas por fallas naturales, llamadas «fleurines», que funcionan como chimeneas. Este ecosistema garantiza una temperatura constante y una humedad ideal para el desarrollo del Penicillium roqueforti, un hongo presente únicamente en las cuevas de Roquefort y responsable de las vetas azules del queso.   Primero se cuaja la leche, luego se corta la cuajada, se remueve y se escurre. En el momento del moldeo, se añade Penicillium roqueforti. El desuerado se realiza en los moldes, sin prensar, y los quesos se giran regularmente y se salan en seco. A continuación, se envían a la cueva de curado, donde se exponen sin cubrirse y se pinchan con largas agujas, para favorecer el desarrollo de los mohos. Cuando el jefe de bodega considera que este desarrollo es suficiente, los quesos se envuelven en papel de aluminio para detener la progresión del hongo y se envían a una bodega fría para finalizar su curado.    Te recomiendo combinarlo con blancos dulces como Sauternes, Gewurztraminer o Pinot Gris de Alsacia, o Late harvest chilenos. El dulce del vino contrabalancea con el lado salado del queso. Probaló igualmente con Oporto... una delicia! Harley Sierakoski, SOMMELIER, ESCUELA SOMMELIER 2
Guía de introducción a los quesos franceses

Guía de introducción a los quesos franceses

en ene 20 2026
  Exploremos juntos el mundo de los quesos franceses, donde confluyen tradiciones centenarias y pasión por la calidad. Desde la suave cremosidad del Brie de Meaux hasta el fuerte carácter del Roquefort, la variada selección que se encuentra en una tabla de quesos francesa refleja los ricos paisajes de sus orígenes. El ex-presidente francés Charles de Gaulle dijo una vez con humor:   ¿Cómo se puede gobernar un país con 365 tipos de queso? Charles de Gaulle, Ex-presidente francés   De hecho, esta ingeniosa observación capta la notable amplitud y diversidad de los quesos franceses. Las variedades blandas y cremosas, como el Camembert de Normandie, tienen un interior tierno y una corteza aterciopelada que marida de maravilla con pan o frutos secos. Los quesos duros, como el Comté y el Emmental de Savoie, revelan texturas densas y perfiles añejos que elevan cualquier plato... especialmente cuando se funden. Tampoco hay que olvidar los quesos de cabra y oveja: la bûche de chèvre y el rico Ossau-Iraty presentan sabores distintos que pueden disfrutarse en ensaladas... ¡o como delicias por sí solas, por supuesto! No sé para ti, pero a nosotros ya se nos ha abierto el apetito...En los próximos artículos, te detallamos los mas famosos quesos franceses!   
Variedades de uvas: Uvas Tintas de Francia

Variedades de uvas: Uvas Tintas de Francia

en ene 20 2026
  Algunos vinos de Francia, tanto blancos como tintos, son en muchos casos el máximo exponente de la calidad que se puede conseguir con una determinada variedad o variedades y se han convertido en el referente frente al que se miden el resto de los vinos elaborados con esas mismas uvas a lo largo del mundo. El hecho de que hablemos de referente implica que estas uvas se han expandido por el resto de regiones del vino de todo el mundo como ninguna otra variedad de Italia o España lo ha conseguido, y en las escasas ocasiones que éstas han sobrepasado sus fronteras nunca ha sido con el éxito de las francesas. Hasta hace unos pocos decenios ninguna región del vino en el mundo se atrevía a discutir la supremacía de los vinos de Burdeos o Borgoña elaborados con sus variedades estrella. Desde esos tiempos hasta ahora hemos visto aparecer, crecer y madurar regiones, en eso que en el vino se ha dado en llamar Nuevo Mundo, que se han sacudido los complejos y ofrecen vinos de elevada calidad elaborados con esas mismas variedades.Para que podamos conocer un poco más estos vinos vamos a repasar la distribución de las diferentes variedades tintas que podemos encontrar en las distintas regiones del vino francesas. Hasta hace unos años la ampelografía era la ciencia que se encargaba de identificar y clasificar las diferentes vides a la vez que intentaba dibujar los diferentes parentescos entre ellas. En los últimos tiempos el análisis genético ha acudido en nuestra ayuda y hemos logrado establecer, y también romper, relaciones entre variedades con una certeza nunca vista hasta ahora. Estos estudios de ADN de la vid han revelado sorprendentes parentescos entre las principales variedades de Francia que nos hablan de la gran movilidad que la vid ha tenido a lo largo de la historia, tanto dentro de su territorio como con los países vecinos.El gran grupo de las variedades principales del suroeste de Francia tiene como común denominador a Cabernet Franc ya que entre sus descendientes se encuentran Merlot, Carmenère, Malbec y Cabernet Sauvignon, siendo éste último a su vez también descendiente de Sauvignon Blanc. Sin lugar a dudas Cabernet Franc es una de las variedades más antiguas de Burdeos y recientes estudios genéticos apuntan a que su origen podría estar relacionado con Hondarribi Beltza, una uva tinta originaria del País Vasco. Por su parte la mayoría de la uvas de la mitad norte de Francia tienen relación con Pinot Noir, cuyos ancestros aún son desconocidos. Siempre se ha apuntado que esta variedad tiene una gran capacidad de mutación pero los estudios genéticos han mostrado que Pinot Noir así como el resto de la gran familia de Pinots tienen las mismas huellas genéticas por lo que todos deberían considerarse como mutaciones que se han producido a partir de una sola variedad inicial, bautizada Pinot, a lo largo de cientos de años y no como mutaciones específicas de Pinot Noir. Pinot, junto con Gouais Blanc, estaría así emparentado con múltiples descendientes como Chardonnay o Gamay y a través de la también antigua variedad blanca Savagnin, estaría a su vez relacionado con Chenin Blanc y Sauvignon Blanc. Por su parte algunas de las principales uvas del sureste de Francia, Garnacha y Monastrell, llegaron desde España atravesando los Pirineos mientras que en el noreste Riesling  lo hizo desde Alemania.Los principales vinos tintos de Francia se elaboran con pocas variedades, aún con menos que las utilizadas para los vinos blancos. Estas variedades de uva se distribuyen, de norte a sur y de este a oeste, principalmente en función de su capacidad de madurar en las condiciones climáticas y suelos de las diferentes regiones. En algunas de estas regiones las condiciones pueden ser tan duras que sólo una variedad madurará y será protagonista única en sus vinos mientras que en otras regiones los pequeños cambios topográficos o de suelo permitirán que más de una variedad pueda alcanzar la maduración necesaria para elaborar vinos de calidad.    Este hecho ha configurado un viñedo en el que cada región del vino en Francia se apoya en variedades de uva generalmente diferentes a las que encontramos en las regiones vecinas. Gonzalo Verdejo, SOMMELIER, ESCUELA SOMMELIER 3 & WSET 3 Hasta hace unos pocos años nadie hubiera discutido que el título de variedad tinta de mayor prestigio de Francia era para Cabernet Sauvignon. Los aristocráticos vinos de Burdeos han basado históricamente su reputación en las características que esta variedad les aporta y en la capacidad de evolución y guarda que ofrece. Este prestigio ganado a lo largo de su historia ha sido su principal pasaporte para convertirse en la variedad más plantada del mundo. Burdeos y Cabernet Sauvignon siempre han sonado como sinónimos pero la realidad es bien distinta. Es cierto que los vinos tintos de Burdeos se elaboran con esta variedad pero también con una enorme aportación de Merlot y una menor de Cabernet Franc, Petit Verdot, Malbec y Carmenère. La Margen Izquierda concentra una buena parte del viñedo de Cabernet Sauvignon ya que ofrece las mejores condiciones para su maduración, en zonas como Pauillac y St julien. Esta variedad también colabora, en menor medida, en los vinos de la Margen Derecha, principalmente Pomerol, y además está muy presente en los vinos genéricos de Burdeos.   Las regiones más meridionales de Francia, como Provenza, Sudoeste y Languedoc, también tienen plantaciones de Cabernet Sauvignon para sus vinos de mezclas aunque en las dos últimas podemos encontrar algunos ejemplos de vinificación por separado. Pese a que Cabernet Franc no figura entre las variedades estrella de Burdeos habitualmente tiene una importante participación como uva minoritaria de calidad en muchas de sus mezclas, tanto en los vinos de la Margen Izquierda como en los de la Margen Derecha. Sin embargo es en la región de Loira donde ha conseguido su mayor protagonismo ya que los vinos de varias de sus zonas ubicadas en el centro, destacando Chinon y Saumur, se elaboran con Cabernet Franc como principal ingrediente. Aunque las variedades Malbec y Tannat encontraron hace muchos años un exitoso y nuevo hogar en Argentina y Uruguay aún podemos encontrar unos pocos vinos elaborados con ellas en el Sudoeste de Francia. De los elaborados con Malbec, en mezcla con otras variedades entre las que también se incluye Tannat, destacan los de Cahors y entre los elaborados con Tannat, mezclado con otras variedades minoritarias, gozan de prestigio los de Madiran. De unos años a esta parte ha comenzado a ponerse en tela de juicio que Cabernet Sauvignon deba seguir manteniendo el título, antes comentado, de variedad más prestigiosa de Francia.    La variedad que ha desafiado este reinado no es otra que Pinot Noir. Esta variedad es la dominante absoluta de la región de Borgoña, de donde es supone originaria, y allí elabora algunos de los vinos tintos más caros, limitados y perseguidos del mundo en uno de los viñedos más fascinantes de Francia. Las condiciones de maduración son muy importantes para esta variedad por lo que fuera de Borgoña es casi imposible acercarse a los vinos que se elaboran en Côte de Nuits, con Vosne-Romanée, Chambolle-Musigny o Gevrey-Chambertin como ejemplos. Pinot Noir se vinifica siempre en solitario, como ha venido haciéndose durante siglos, y con poca intervención para que en sus vinos se expresen las sutiles diferencias de cada una de las pequeñas parcelas que componen el mosaico del viñedo de Borgoña.   También podemos encontrar pequeños focos de producción de esta uva en la zona más oriental de la región de Loira, concretamente en Sancerre, donde se vinifica en solitario así como en la pequeña región de Jura habitualmente mezclada con Poulsard y Trousseau.   Pinot Noir también juega un papel muy importante en Champagne, donde es la variedad más plantada con una superficie muy superior incluso a la que ocupa en Borgoña, junto a la blanca Chardonnay y la tinta Meunier en la elaboración de los afamados vinos espumosos de la región. Gonzalo Verdejo, SOMMELIER, ESCUELA SOMMELIER 3 & WSET 3   Habitualmente se elabora en mezcla con las otras variedades pero en ocasiones se vinifica por separado por su gran capacidad para expresar las diferencias que presentan distintas parcelas de terreno, en ocasiones vecinas. Algunos vinos tintos del sur de Borgoña no se elaboran con Pinot Noir sino con Gamay. Esta variedad destaca como responsable única de los vinos de la región de Beaujolais, situada aún más al sur, que por sus condiciones climáticas y fundamentalmente de suelo puede ofrecer muy buenos resultados. Gamay, cuyo origen también parece estar ligado a Borgoña, es capaz de ofrecer sus mejores ejemplos en los vinos que destacan en sus etiquetas, además de Beaujolais, el nombre de alguno de los diez municipios donde se producen, entre los que destacan Morgon, Juliénas o Moulin-à-Vent. En la región de Loira también se puede encontrar Gamay, principalmente elaborado en mezclas, en algunos enclaves concretos, El mayor prestigio entre las uvas tintas de Francia quizá se lo tengan que disputar o repartir Cabernet Sauvignon y Pinot Noir pero la variedad tinta más plantada en el país es Merlot. Esta uva, por su superficie de plantación, también es la principal responsable de los vinos de Burdeos. Merlot es la gran dominante de los viñedos de la Margen Derecha, en zonas como Pomerol o Saint Émilion, donde consigue sus mejores maduraciones. Los vinos suelen están elaborados mayoritariamente con Merlot aunque pocas veces se vinifica sola ya que habitualmente puede encontrarse en la mezcla una pequeña parte de Cabernet Franc y Cabernet Sauvignon e incluso aún en menor medida de Malbec y Petit Verdot. Los vinos de la Margen Izquierda siempre han basado su prestigio en Cabernet Sauvignon pero la realidad es que Merlot es ya la uva más plantada en la zona y exceptuando a los grandes vinos de los más prestigiosos Châteaux esta variedad es la principal responsable en las mezclas. Merlot también juega un papel en las mezclas de los vinos del Sudoeste y encontraremos en muchas ocasiones su aportación en los vinos tintos de mezclas de Languedoc. En la región de Ródano se entiende el vino de manera muy diferente en función de que nos encontremos en la mitad norte o en la sur. En Ródano Norte la elaboración de vinos tintos descansa sobre una sola variedad. Syrah se elabora en solitario en zonas como Cornas pero que en ocasiones se mezcla con pequeñas proporciones de uvas blancas, con Viognier en el caso de Côte Rotie, o con Marsanne y Roussanne en el caso de Hermitage. También encontraremos Syrah en la mitad sur de Ródano pero aquí perderá su protagonismo porque todos los vinos de esta zona se elaboran en mezclas de multitud de variedades aunque siempre tendremos que contar con que Garnacha es su principal ingrediente. Los vinos tintos de Châteauneuf-du-Pape, los más afamados de la mitad sur de Ródano, pueden elaborarse hasta con trece variedades autorizadas pero Garnacha y Monastrell serán las uvas principales y mayoritarias.  
Variedades de uvas: Uvas Blancas de Francia

Variedades de uvas: Uvas Blancas de Francia

en ene 20 2026
  En Francia, como en el resto de Europa, desde tiempos remotos los viñedos estaban habitualmente plantados con multitud de variedades. Se entremezclaban en el mismo viñedo variedades de uvas blancas con tintas y variedades de ciclos madurativos más cortos con otras de ciclos más largos. Este sistema de plantación garantizaba que todos los años, independientemente de que las condiciones meteorológicas fuesen más o menos benignas, habría una producción mayor o menor de uvas para vendimiar y elaborar vino. Es importante recordar que durante cientos de años el vino ha formado parte de la dieta diaria, como otro alimento más.Durante incontables años los viticultores de cada una de las regiones del vino pudieron probar la capacidad del terreno, junto a su clima asociado, para madurar las diferentes variedades de uva que tenían a su disposición. Seleccionando aquellas variedades que ofrecían maduraciones consistentes a lo largo de los años así como las mutaciones que se producían de forma espontánea conformaron el viñedo hasta que fue devastado por la llegada a Europa, en la segunda mitad del siglo XIX, de la filoxera. Todo el viñedo del continente europeo queda progresivamente arrasado por el parásito hasta que se comienza a utilizar la vid injertada con patrón americano. A partir de esta plaga se ofrece la posibilidad única de configurar un viñedo partiendo desde cero en lugares que ya llevaban cientos de años elaborando vino. La elección de la variedad o variedades de uva que cada región hizo para replantar su viñedo se basó en diferentes razones que abarcan desde los rendimientos, en las más interesadas en el volumen de producción, hasta la presencia continuada de esas uvas en el viñedo, en las más aferradas a sus raíces históricas. Estas elecciones tuvieron como efecto colateral una drástica reducción del número de variedades presentes en el viñedo, tanto en el francés como en el del resto de Europa, con la consiguiente pérdida de la diversidad que las mutaciones espontáneas o la selección masal del viticultor había generado durante incontables años. En este momento histórico se dibujaron las características del viñedo francés, que a lo largo de más de cien años ha sufrido escasas variaciones, hasta que en los últimos años hemos presenciado que algunas regiones con menores restricciones legales y poca tradición histórica han plantado determinadas variedades, que no estaban presentes en sus viñedos, principalmente por motivos comerciales.   En la actualidad el viñedo de Francia está plantado con cientos de variedades, que en muchas ocasiones son originarias del propio país, repartidas en un tercio de su superficie para las variedades blancas y dos tercios para las tintas. Miguel Pontrelli, SOMMELIER, WSET 2   Las regiones del vino más importantes, pese a la gran diversidad de variedades existente, sólo usan en total alrededor de una decena de uvas blancas y otras tantas tintas cómo variedades principales que predominan en sus vinos. Así mismo una buena parte de las regiones no elaboran sus vinos con una sola variedad principal sino que frecuentemente utilizan más de una, en unas ocasiones vinificándolas por separado y en otras mezclándolas entre ellas en diferentes proporciones. También es frecuente que esa variedad o variedades principales se complementen con otras, mezcladas en menores proporciones, para añadir sutiles diferencias a los diversos vinos de cada región. Comenzaremos nuestro recorrido por Francia con un repaso a las variedades blancas más utilizadas para elaborar vino en sus diferentes regiones.   La producción en Francia de vinos blancos secos de calidad se concentra principalmente en regiones situadas al norte del país ya que esta zona dispone de unas condiciones climáticas más frescas que favorecen las variedades blancas. La producción se distribuye principalmente entre Borgoña, Loira y Alsacia. Los vinos blancos de estas regiones se caracterizan, a diferencia de lo que sucede en el resto del país, por estar elaborados con una sola variedad de uva. Esto no implica que en cada una de estas regiones haya una sola variedad de uva sino que a pesar de que haya distintas variedades estas no suelen mezclarse. También podemos destacar que cada una de estas tres regiones tiene sus propias y diferenciadas variedades de uva que no comparte con las otras dos, salvo pequeñas excepciones. Otra de las regiones importantes en la producción de vinos blancos es Burdeos, aunque aquí los vinos se elaboran habitualmente en mezcla de variedades. Las regiones del resto de la mitad sur del país, Sudoeste, Ródano, Languedoc y Provenza, producen menos vinos blancos de calidad ya que las condiciones climáticas son menos propicias y lo hacen también mayoritariamente en mezclas de variedades de uvas distintas a las que se utilizan en las regiones citadas anteriormente. La región mediterránea de Languedoc ha experimentado un crecimiento de plantaciones blancas en los últimos tiempos, principalmente por motivos comerciales.Aunque anteriormente hemos destacado que la mayoría de las variedades de uva que se utilizan en el viñedo francés tienen su origen en el propio país nos vamos a encontrar con la paradoja de que la uva blanca más plantada en Francia, con gran diferencia sobre las demás, es originaria de Italia. La variedad Ugni Blanc, conocida como Trebbiano Toscano en Italia, lleva sin embargo un buen puñado de siglos en el viñedo francés. Ugni Blanc probablemente sea una gran desconocida para muchos de los lectores y no sería de extrañar porque la mayoría de la producción de esta uva se dedica a la vinificación de vinos utilizados posteriormente en la destilación del Cognac. En ocasiones esta uva también se utiliza, de forma anónima, en las mezclas de variedades que elaboran los vinos blancos más básicos de Burdeos así como en los que se elaboran en buena parte de las regiones de la mitad sur del país.La uva blanca más extendida en Francia para la producción de vinos secos es Chardonnay. Esta variedad es una de las que goza de mayor popularidad y expansión en el mundo y en Francia se extiende desde la fría Borgoña del norte hasta el cálido Languedoc del sur. Su presencia en estas dos regiones, tan diferentes desde el punto de vista climático, nos indica la gran capacidad de adaptación que tiene esta variedad.    Borgoña está considerada como la cuna de origen de Chardonnay y podemos encontrar a lo largo de esta región vinos muy diferentes elaborados con las distintas condiciones climáticas, suelos y técnicas de vinificación de sus zonas. Miguel Pontrelli, SOMMELIER, WSET 2 Desde los Chablis del norte hasta los Mâcon del sur, en ocasiones elaborados también con la minoritaria uva blanca Aligoté, pasando por algunos de los más prestigiosos y caros vinos franceses de Chardonnay que se producen en Côte de Beaune, en zonas como Puligny-Montrachet o Meursault. No lejos de Borgoña, los vinos de la pequeña región de Jura, tanto secos como espumosos, se elaboran en muchas ocasiones con Chardonnay. La variedad estrella de la región es la autóctona Savagnin, una de las más antiguas de Francia, por lo que en Jura podremos encontrar vinos elaborados con ambas uvas por separado o incluso combinadas. Hay plantaciones de Chardonnay en la casi totalidad de las regiones del vino restantes del país pero esta variedad ya no será la protagonista principal de sus vinos. La omnipresente Chardonnay, sin embargo, está ausente de Burdeos ya que legalmente tiene prohibida su plantación en toda la región.   Chardonnay también es la variedad blanca que junto con las tintas, Pinot Noir y Meunier, componen la base de los vinos espumosos de Champagne, que es la región del vino más septentrional de Francia. En ocasiones Chardonnay se vinifica por separado, en los Blanc de Blancs, pero lo habitual es que se combine con las tintas para elaborar estos extraordinarios vinos. A lo largo de toda Francia se elaboran espumosos por el método tradicional, con segunda fermentación en botella, que reciben el nombre genérico de Crémant unido al de la región de origen, como Alsacia, Jura o Loira, entre otras. Muchas regiones utilizarán sus variedades autóctonas para elaborar estos vinos espumosos pero en prácticamente todas Chardonnay jugará un papel importante como ingrediente de calidad, tanto en solitario como en mezcla con ellas. Otra de las variedades con gran superficie plantada en Francia es Sauvignon Blanc aunque la dispersión de esta variedad por el viñedo del país es mucho menor que en el caso de Chardonnay. Podemos encontrar vinos elaborados con esta uva principalmente en la región de Burdeos, en zonas como Pessac-Leognan, donde tiene mayor protagonismo en la elaboración de vino secos. Habitualmente Sauvignon Blanc se mezcla con menores cantidades de Sémillon y Muscadelle, en diferentes proporciones, según la zona. Esta proporción se invertirá con una parte mayor de Sémillon, variedad ampliamente plantada pero también muy circunscrita a Burdeos, en la elaboración de algunos vinos secos de la región. Donde Sémillon destaca sobre todas las demás es en la elaboración de vinos dulces de botrytis, o podredumbre noble, como los de la zona de Sauternes que están considerados entre los mejores del mundo. Aunque está ampliamente extendido que Sauvignon Blanc es autóctona de Burdeos, según las últimas investigaciones, parece que la región de Loira sería su lugar de origen. Dentro de la extensa región de Loira tenemos dos reconocidos enclaves, Sancerre y Pouilly-Fumé ubicados en la zona oriental más continental, que elaboran sus vinos con Sauvignon Blanc, diferenciándose con ello del resto de zonas.   Dentro de la región de Loira, que se extiende a lo largo de mil kilómetros junto al río que le da nombre, hay una gran variedad de terroirs con características climáticas muy diferenciadas que se expresarán a través de diferentes variedades de uva. Además de Sauvignon Blanc, otra parte de los vinos que se elaboran en Loira se basa en la uva Muscadet. Esta variedad, también conocida como Melon o Melon de Bourgogne ya que su origen se sitúa en Borgoña, es la principal responsable de los vinos elaborados en la zona occidental de Loira, próxima al Atlántico, en Muscadet-Sèvre-et-Maine por ejemplo. Chenin Blanc es la variedad de uva dominante en el centro de Loira, última zona que nos quedaba por citar. Con ella se puede elaborar todos los estilos de vinos, desde secos hasta espumosos y dulces, destacando en zonas como Savennières o Vouvray, y está considerada la uva estrella de Loira porque a lo largo de toda la geografía de Francia sólo se puede encontrar en esta región.   La esquina noreste de Francia tiene una marcada peculiaridad, tanto en sus variedades como en los estilos de vinos, que viene marcada por su proximidad con Alemania. En Alsacia, a diferencia del resto de Francia, la variedad de uva utilizada en la elaboración del vino sí destacará en la etiqueta. Quizá la variedad con mayor prestigio de la región de Alsacia sea la alemana Riesling que tradicionalmente se ha vinificado en un estilo diferente, más seco, al habitual al otro lado de la frontera. Además de Riesling las variedades más utilizadas en la región son Gewürztraminer, mutación de Savagnin según los últimos estudios genéticos, Pinot Gris y Muscat. Estas cuatro variedades tienen la capacidad de elaborar una amplia gama de estilos de vino, desde los más secos hasta los más dulces de cosechas tardías, en ocasiones de podredumbre noble. El resto de variedades blancas de prestigio en Francia se encuentras diseminadas entre las regiones del sur de Francia y en muchas ocasiones pueden encontrarse mezcladas con otras de inferior calidad. En el Sudoeste hay una gran producción de vinos blancos, que en la mayoría de las ocasiones se elaboran en mezclas, con uvas poco conocidas que raras veces figuran en las etiquetas. Dos de las variedades con más reconocimiento son Gros Manseng y Petit Manseng, que elaboran vinos interesantes en zonas como Jurançon o Irouléguy. La región de Ródano se divide en dos grandes mitades con importantes diferencias climáticas y de suelos. En la mitad norte de la región, más fresca, utilizan tres variedades blancas para elaborar sus vinos. Los que se elaboran más al norte tienen como uva destacada a Viognier que se vinifica en solitario, como en Condrieu. En ocasiones esta uva está plantada entre las variedades tintas y se vinifica junto a ellas para elaborar afamados vinos tintos. Los vinos blancos elaborados algo más al sur utilizan Marsanne y Roussanne, habitualmente mezcladas, que son las responsables del grueso de la producción, en zonas como Crozes-Hermitage. Las variedades blancas protagonistas en la mitad sur de Ródano, que presenta condiciones climáticas más cálidas, son diferentes a las del norte. Es habitual que todos los vinos blancos de esta mitad sur se elaboren en mezclas de diversas variedades, con Garnacha Blanca como principal ingrediente, que en su mayoría se comercializan como Côtes-du-Rhône. El problema de Ródano sur se hace extensivo a Provenza y Languedoc, regiones ubicadas aún más al sur, donde las cálidas condiciones climáticas hacen difícil obtener vinos blancos de calidad con las variedades tradicionalmente plantadas allí. Esta situación ha llevado a realizar nuevas plantaciones, principalmente en Languedoc, de variedades blancas de prestigio como Chardonnay o Sauvignon Blanc, principalmente por motivos comerciales.